La enseñanza del cielo

Hoy por la mañana mientras iba para el trabajo (porque me fueron a traer a las 4:30am), pude presenciar un espectáculo formidable que sucede cada día y pasamos por alto….

Dicho espectáculo consistía en observar a la luna brillando (si en cuarto menguante o en cuarto creciente, no lo sé) muy seguida del sol y cómo ambos mezclaron de muchos tonos y matices de colores el cielo despejado; como si ambos jugaran algún juego de niños…

Esto me hizo reflexionar que:

  • en la vida tomas decisiones; ya sean un “sí” o un “no” y que cada decisión desencadena un sin fin de posibilidades que “matizan” a favor o en contra de dicha decisión.
  • que en la vida, siempre habrá paz y un hermoso arco iris luego de cada tormenta; sin importar lo duro que haya sido esta, la esperanza NUNCA debe perderse.
  • sobre todo aprendí que “basta cada día su afán”, que no hay que echar a perder las 23hrs. con 59min por 1min de mal que nos acontezca; que cada “luna” alumbra por la noche durante cierto tiempo y que no todas las noches tienen luna que alumbre pero cada día siempre tiene un “sol” que sale sin importar la incertidumbre que la luna de la noche anterior dejó.

Pero, sobre todo, aprendí que la luna es necesaria tanto como el sol para poder observar un cielo colorido al estar muy cerca ambos y con cada matiz que producen en el “cielo” de la vida.

Cada día puede ser bueno o malo, eso lo decidimos nosotros; lo que no podemos decidir es si viviremos el día de mañana o no…

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Chaz Chaz – Efrain Alvarado

La importancia de dejar toda situación en las manos de Dios


“Cierto día me disponía a poner alabanzas en la radio cuando; de pronto, tumbaron la puerta de mi habitación de un solo golpe…. era mi hermano que hacía unos minutos se levantaba… luego de unos segundos empezó a ultrajarme verbalmente diciendo de todo sobre mí… que era una desgracia para la familia, que le ofendía el ser mi hermano de sangre, que le daba lástima y muchas otras cosas más que ya no vienen al caso recordar….

Luego de casi quince largos minutos, decide retirarse a sus labores.

Por unos minutos quería que la tierra me tragase; pero, recapacité, limpié las amargas lágrimas que habían brotado de mis ojos por tanta ira, frustración y dolor de sus palabras tan hirientes y recordé que había dispuesto en mi corazón levantarme y agradecer a Dios por un día más y alabarle y adorarle con cánticos.

Mientras lavaba los platos, sonaban algunas alabanzas y recordé algo que, como creyentes, deberíamos hacer cada día al iniciarlo: Entregar nuestras cargas en las manos de Dios y agradecerle el que nos permita respirar cada segundo sin importar lo que suceda…

De repente, me encontraba orando y conversando con Papá entre llantos y sollozos… podía sentir como mi corazón se llenaba de Paz y cómo la ira y frustración por lo sucedido iban desvaneciendo al dejar dicha situación en Sus manos y permitirle a Él tomar el control completo sobre dicha situación.

Mientras hacía la limpieza, le dije a Papá: ‘Señor, si regresa mi hermano molesto conmigo aún; qué bien, pues tus ángeles lo han protegido cada segundo. Pero; si por el contrario regresare tranquilo,gracias Señor pues quitaste su enojo sobre mi. Pase lo que pase, no dejaré que eso me quite esta paz que me has dado’

Pasó el día y regresó a casa. Envuelto entre el miedo y la duda le pregunté cómo había sido su día. Me comentó que hacía días le estaba llendo mal en su trabajo que ya casi al salir de regreso a casa le aprobaron el proyecto por el cual se había desvelado varios días. Al cabo de unos minutos, me pidió disculpas sobre lo sucedido por la mañana y le perdoné.

Cuando me iba a acostar, di las gracias a Dios por haber obrado de esa manera.”


 

Esta historia me la compartió una amigo cercano de quien aprendí a poner todo problema en las manos de Dios y adorarle a pesar de la respuesta.

 

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Chaz Chaz – Efrain Alvarado