¿Cómo elegir con quién me casaré?

A lo largo de la vida, cada creyente (hombre y mujer) se hace esta pregunta; la cual, en la mayoría de los casos, es contestada en con la simple y vacía respuesta de “Dios enviará a la persona correcta”.

La biblia es clara en el libro de Proverbios:

  • “El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová.”  Prov. 18:22.
  • “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.” Prov. 31:10.
(Si alguien ha estudiado la Biblia a profundidad y ha encontrado algún versículo en el que haga notorio que la mujer debe buscar esposo, le agradeceré dejarlo en un comentario).

La Biblia nos enseña a que el hombre, como todo buen caballero, debe buscar con diligencia a la mujer idónea. Pero ¿Cómo hacerlo? Esto sólo se logra al identificar las cinco prioridades esenciales que debe tener dicha mujer; principios básicos, claves, fundamentales y muy sencillos que debe poseer para saber si ella nos conviene o no.

  1.  Dios como Prioridad Fundamental. 
    Está más que claro este punto. Si ella no posee a Dios como prioridad número uno, no te conviene. 

    “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.” 
    Marcos 12:30
  2.  La familia. Se dice que la familia es la base de la sociedad; por lo tanto, la familia deberá ser su prioridad inmediata después de Dios. 
    Si ella no obedece a sus padres, vas por mal camino. Si ella es rebelde, irrespetuosa o antisocial, es mala elección. 
    Si por el contrario, ella demuestra ser obediente, respetuosa y prudente; vas por buen camino. Ella debe disfrutar mucho los viajes y salidas en familia sobre cualquier otra cosa. 
    “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.” Efesios 6:1-3
  3. Ella debe servir en la iglesia. 
    Aunque no lo parezca, esto es clave en una relación ya que demuestra su nivel de compromiso y responsabilidad (no sólo con Dios; sino, con la iglesia y con sus demás obligaciones) y gratitud. Cuando uno sirve en la iglesia, lo hace por GRATITUD y no por imposición.
  4. Sus estudios o su trabajo. 
    Es claro que ella debe estar comprometida a estudiar o trabajar (según sea el caso) para un futuro mejor y sobrepasar sus metas. Si ella es aplicada y responsable en sus estudios, llegará a ser aplicada y responsable en su trabajo y en su familia.
  5. Una relación sentimental formal. 
    Ella debe tener bien claras sus bases familiares y ministeriales las cuales son la base de un matrimonio largo, duradero y feliz. Recuerda que ella busca un esposo fiel hasta la muerte, que esté con ella en las buenas y en las malas, en la abundancia y en la escacez, al igual que tú.

Por ello, debes tomarte un tiempo en observar si ella cumple dichos principios si buscas una relación de noviazgo para casarte con ella.

Para eso, debes tener tú también estas mismas prioridades en dicho orden para que tu relación no sea solo de unos meses; sino, de toda una vida.

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Chaz Chaz – Efrain Alvarado

Pidiendo con Sabiduría

Un día venía en una carretera de un pueblo a dos horas de mi casa y pude observar algo completamente extraño:
De un lado de la carretera habían varias parcelas de tierra sembradas, aradas y con abundante producción de frutos…
Del otro lado, parcelas completamente desiertas, sin plantas que produjesen frutos.

Conforme pasaba el tiempo, se aproximaba aceleradamente la lluvia hasta que empezó a llover.

De un lado podía ver como las plantas eran enriquecidas por el agua. Del otro lado, veía como la tierra se lavaba.

Esto instintivamente me hizo recordar un sueño que tuvo un faraón, el cual nadie podía revelar su interpretación sino solo una persona. Claro, me refiero a José “El Soñador” (conocido así por sus hermanos) o “El intérprete de Sueños” (llamado así por los gobernantes) y el sueño de las vacas flacas y vacas gordas.

Inmediatamente me puse a pensar que ese sueño del faraón y dicha experiencia en la carretera pueden aplicarse a nuestra vida como seguidores de Jesús. ¿Cómo así? Pues, en el tiempo de nuestras mayores, mejores y abundantes cosechas debemos aprender a ser PREVISORES (pre-visión/ver más allá de…) y ahorrar (en el ámbito económico) y almacenar una parte para un momento de crisis que pueda anunciar el momento de la llegada del tiempo de la prueba.

Si bien es cierto, confiamos en Dios y en que Él nos provea de muchas cosas; pero, en las mayoría de las veces, somos nosotros quienes debemos trabajar dura y arduamente para ganarnos nuestro sustento (Génesis 3:19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás).

También, recordé que meses antes venía en otra carretera la cual dividía en dos partes manzanas de sembradíos llenos de plantaciones. En esa ocasión también llovía. Pero esa vez, me puse a pensar en cuánto habían pedido y clamado a Dios los agricultores para que llegara la lluvia temprana y la tardía, a tiempo y que no fuera tan poca como para echar a perder la plantación y no fuera tanta como para echar a perder la tierra, las semillas y el esfuerzo de meses.

La pregunta ahora es:
“¿estamos orando y pidiendo a nuestro Padre Celestial por cosas en las cuales no estamos esforzándonos por obtener resultados o estamos orando y pidiendo SABIAMENTE para que sea beneficiado nosotros y aquellos que nos rodean y esforzándonos para obtener excelentes resultados?”

Antes de orar a Dios y pedirle algo, analicemos si nos conviene o no, si es necesario o no, si perjudica a los demás o no; pero sobre todo, si estamos dispuestos a luchar y esforzarnos al máximo y aún más por obtener nuestra petición.

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Chaz Chaz – Efrain Alvarado

El principio de mis bendiciones

Cierto día me disponía a salir junto un amigo para ir a almorzar.

Cada quién ordenó su plato de comida a como bien le pareciera.

Al llegar la cuenta, él dispuso en su corazón el cancelar ambos platos de comida y yo no estuve de acuerdo; por lo cual, luego de unos minutos, me dijo: “si no puedes dejar a un lado tu orgullo y permites que los demás te bendigan, no estás listo para recibir cualquier bendición que Dios te envía pues Él no es visible… no puedes recibir una bendición de alguien que no ves sin antes ser capaz de recibir bendiciones de alguien que ves. De igual manera, ‘es más buenaventurado dar que recibir’. Déjame pues, cancelar tu plato y dame la satisfacción y felicidad de hacer esto contigo… hoy por ti, mañana por mi”.

Esas fueron unas palabras tan especiales que me hicieron recapacitar.

Si mantenemos nuestro orgullo y no nos dejamos bendecir por otros que vemos y nos rodean, ¿cómo esperamos recibir alguna bendición de parte de Dios?

Si bien es cierto, todos sabemos que es mucho mejor dar que recibir, quien da algo a una persona se siente feliz y recibe mayores bendiciones. Pero aquel que recibe la bendición en un momento inesperado debe ser capaz de saberla aceptar y administrar de la mejor manera.

Aquel que siembra en alguien, cosechará mejores frutos (atrae más bendición para si).

Recordé las palabras de mi amigo hace unas semanas por medio de una persona muy cercana y especial para mí que, en varias ocasiones, ha sembrado bendición para mi y para ella misma.

Termino con un versículo que le escribí a una amiga de años (la cual es un vivo ejemplo de ser muy dadivosa) cuando atravesó un momento muy difícil:

“Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mi lo hicisteis.” Mateo 25:40

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Chaz Chaz – Efrain Alvarado

Enójate, pero NO te equivoques y hagas locuras!!!

Cierto día me encontraba analizando las sabias palabras del escritor del libro de Efesios y, para ser mucho más específico, en el versículo 26:

“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,”.

Los creyentes normales y con poca capacidad de análisis lo aplican textualmente en sus vidas, y no está malo hacerlo: ellos se enojan pero no permiten que el enojo los dominen y que el furor dure más de un día.

En cierta ocasión escuché a un pastor decir que en la Biblia el “Sol” hace referencia algunas veces a Dios. Si hacemos una simple sustitución de “Sol” por Dios el verso quedaría de la siguiente manera:
“Airaos, pero no pequéis; no se ponga Dios sobre vuestro enojo,”

Dios es la Luz máxima que alumbra y da sabiduría a quien lo pide, por eso quizá dicho pastor comentaba eso en su sermón.

Hay algo que debemos entender también, y es que cuando el versículo menciona la palabra “ponga”  hace referencia a que el sol se esconda.

Si hacemos nuevamente una sustitución de palabras, el versículo quedaría de esta manera:
“Airaos, pero no pequéis; no se esconda Dios sobre vuestro enojo,”.

¡Es aquí en donde esto se pone más interesante aún!

Lo que probablemente el escritor quiso decir (solo Dios lo sabe) es:
“Enójate, pero no peques; no permitas que Dios se aparte y esconda de ti cuando te enojes,”..

El siguiente versículo nos da un énfasis mayor a mi análisis:

“Ni deis lugar al diablo”; es decir, “ni escuches las tentaciones del diablo”.

Cuando el sol se oculta viene la oscuridad de la noche. Esto significa que todo es incierto y muy difícil de ver y adelantarse a los sucesos que una acción pueda traer como consecuencias.

Si sustituimos la frase “no se ponga el sol sobre vuestro enojo,” por “no permitas que te dominen las tinieblas” entenderemos mejor el porqué el siguiente versículo dice “ni deis lugar al diablo” ya que “las tinieblas (oscuridad de la noche)” hace alusión del reino de Satanás.

¿Sabes por qué es importante recordarse de esto cada vez que te enojas?

Simple: porque “fuera de Dios, nada somos”. Cuando Dios es el centro de tu vida, no harás nada para que Él se aparte de ti. Si Él se aparta de ti, vuelves a la naturaleza pecaminosa e irracional del ser humano; si no me crees, lee el libro de Daniel y del cómo aprendió su lección el rey Nabucodonosor el cual se convirtió en una bestia salvaje (se “bestializó”) para aprender la lección que le habían advertido antes que le sucediera eso…

Asi que, desde ahora analiza mejor las cosas cuando te enojes, no sea que hagas algo que desagrade a tu Hacedor y se aparte de ti y se esconda (y no te de su aprobación y respaldo).

¡Enojarse y llegar a la ira NO está prohibido, pero NO actúes cuando te sientes así!

Pero por precuación, que tu enojo no dure tanto que se haga de noche.

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Chaz Chaz – Efrain Alvarado