¿Qué tan grande es tu fe?

[“Una madre tuvo dos hijos gemelos, un era muy negativo y miedoso; el otro positivo y valiente.

Desde pequeños fue notoria esa marcada diferencia entre ambos.

Pasó algún tiempo y asistieron a la escuela.

Uno llegaba con miedo por no poder realizar las tareas, con su ropa intacta y pulcra pues tenía tanto miedo de ensuciarse y que mamá la regañase. El otro, llegaba a casa con la ropa sucia, alegre y siempre realizaba las tareas y algunas veces llegaba golpeado por alguno de sus compañeritos y cada vez que mamá preguntaba el porqué, el contestaba sonrientemente que sus compañeros lo querían tanto y así jugaban con él. Esto sucedía frecuentemente con ambos.

Cierto día, mamá se cansó de esta situación en ambos e ideó la forma perfecta para poderles dar una gran lección a ambos.

Cuando se acercaba la fecha de navidad, ella les hizo una pregunta:
-¿Ya hicieron sus cartas a Santa Claus?- y ellos asintieron con la cabeza en respuesta a un “si”.
-Hijos, prométanme que sea cual sea el regalo que les traiga Santa Claus, van a salir a divertirse al máximo con el- dijo la mamá, ambos asintieron la cabeza nuevamente indicando un si (aunque el miedoso seguía con miedo ante dicha promesa).

Llegada Noche Buena, el primer hijo en salir de su habitación fue el miedoso. Bajó las gradas en silencio y con miedo, llegó al árbol de navidad en la cálida sala en donde se encontraba su madre tomando una taza de chocolate.

-Anda, ábrelo y disfruta tu regalo-
-¿Pe… pero qué es esto?- dijo entre asombro y miedo…
-¡En eso me iré a matar!- mientras decía esto, rompió en llanto y se fue a su habitación.

Su regalo era una bicicleta con motor.

Cuando llegó el turno del otro hijo, este bajó rápidamente con una gran sonrisa en su rostro.

Al llegar a la sala, vió una gran caja de madera sellada junto al árbol.

-Ábrela,- dijo mamá – ahí está tu regalo.-
El hijo, abrió la caja de madera. Su sorpresa fue que encontró la caja llena de estiércol.

Al ver esto, el niño empezó a correr desesperadamente de un lado al otro de la casa, subía y bajaba gradas rápidamente. Al ver esto su mamá, se dijo así mismo “¿Qué he hecho? Por tratar de enseñarles a ambos que la vida no siempre es buena o mala les he hecho un daño a mis hijos…” y se echó a correr tras su hijo.

Cuando finalmente lo alcanzó, vió su rostro con una gran sonrisa y unos ojos tan brillantes como nunca antes.

-¿Porqué estás feliz? Creí que esa caja llena de estiércol te pondría triste-
-Mamá, estoy feliz porque le pedí a Santa Claus un pequeño pony… He corrido en su búsqueda porque por aquí ha de andar-“]

Expectativa vrs Esperanza:
el hijo miedoso representa todas nuestras expectativas sobre una realidad; mientras, el hijo valiente representa la esperanza que debemos tener en medio de la realidad.

¿Cuál de los hijos eres?

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(Historia compartida por mi Pastor Vladimir Rivas en una predicación, sígue su cuenta de twitter @PastorVladimir y recibirás tweets de mucha bendición y edificación a tu vida)

Chaz Chaz – Efrain Alvarado

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