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Porqué Dios inventó a los suegros…

Vinos-para-salir-airoso-de-la-cena-con-tus-suegrosComúnmente nos hemos encontrado con posiciones e ideas diversas sobre los suegros y su rol en la familia; es decir, el papel que ellos desempeñan en la vida del yerno o nuera.

Bíblicamente hay unos versos que marcan la vida de un creyente con los cuales podremos entender un poco más allá de lo obvio.

Efesios 6:1-3 nos exhorta a amar, respetar y honrar a nuestros padres.
Mientras, Efesios 5:31 nos explica que debemos dejar a nuestros padres para poder casarnos.

Aquí es en donde se encuentra un dilema muy grande. Muchos piensan que al casarse, los suegros se convierten en un oprobio o estorbo pues fastidian la vida de uno. Otros consideran que al casarse, te casas con la familia de tu cónyuge.

Lo cierto es que ambas posturas son ciertas y falsas al mismo tiempo.

Déjame explicar mi postura.

Si ves a tus suegros como personas fastidiantes o como personas gratas, dependerá en gran manera del concepto que tienes de una familia por medio del ejemplo que tuviste en tu crianza.

Recuerda que al crecer y formar una familia, tenemos dos opciones:
-Repetir lo vivido y transmitirlo a nuestros hijos.
-Evitar lo anterior y mejorar los aspectos que fueron débiles en el proceso de formación.

Cualquier opción que tomes, debes comprender, entender y visualizar que tienes el poder para modificar y marcar vidas con tu decisión; sobre todo, influenciar en la vida de tus hijos.

Cuando te casas, tú y tu cónyuge se convierten en un sola carne por medio del intercambio de ADN en las células reproductoras a través del intercambio de fluidos en una relación sexual.

Al mismo tiempo, sus padres se convierten en tus nuevos padres y tus padres se convierten en sus nuevos padres. Y es aquí en donde debemos ser sabios y prudentes; ya que depende de entender esto el tener una excelente o pésima relación con los suegros.

Muchas parejas de esposos que llevan muchos años juntos, recomiendan que antes de casarnos debemos tener una excelente relación con los padres de la persona que amamos ya que de ello depende en gran manera el éxito del matrimonio ya que la familia del ser amado se convierte en nuestra nueva familia.

Pero ¿Qué sucede con aquellos que no han tenido una excelente relación con sus padres o ya no los tienen con vida? Puedo responder a esta pregunta fácilmente: aprende a ver a tus suegros como si fuesen tus padres, en ellos verás reflejado el amor de un padre y una madre hacia tu cónyuge y esto te hará imitar dicho amor con tus hijos. Verlos como tus padres es, en cierta medida, una nueva oportunidad que Dios te da para tener un excelente concepto de familia.

Chaz Chaz – Efrain Alvarado