70×7?

Llega un momento determinado en la vida que no importa la circunstancia que vivas o atraviesas, necesitas liberar tu alma de un peso que te agobia producido por algún cargo de conciencia de alguna acción que cometiste o que realizaron sobre ti: una ofensa.

En ese mismo momento no interesa nada más que pedir perdón a tu ofensor o a aquel que ofendiste.

Ese sentimiento es tan profundo, fuerte, intenso y natural que te sensibiliza y hace querer que todos actuaran así contigo.


“Es como si mi espíritu, mi alma, mi mente y mi cuerpo estuvieran de común acuerdo fraguando el momento específico para pedir perdón y perdonar y así sentirme mejor conmigo mismo porque necesito escuchar un ‘te perdono’ y decir ‘te perdono’ porque me siento mal conmigo mismo”


En efecto, estos cuatro componentes te exigen realizar esta acción para poder iniciar una nueva etapa en tu vida .

La porción del Espíritu que el Eterno ha depositado en ti toca cada día tu corazón y te hace sentir la necesidad de pedir perdón y de perdonar porque Dios mismo te confronta y exhorta ha hacerlo.

Tu alma se siente encadenada por el resentimiento y grita con gemidos inaudibles ser liberada por medio del perdón (pedir perdón y perdonar).

Tu mente te hace sentir incómodo contigo mismo, ya sea que hayas sido ofendido o que tú hayas ofendido y trae cargo de conciencia hasta que eres perdonado o perdonas.

Finalmente tu cuerpo lo exige. El mayor detonante de una enfermedad cualquiera es el estrés. Cuando eres ofendido o has ofendido a alguien, tu cuerpo entra en estado de estrés sin que te des cuenta y poco a poco incrementa; lo cual puede producir cualquier enfermedad o agudizar alguna enfermedad que padeces. El odio y resentimiento puede provocar un cáncer. Cuando los tres factores anteriores se unen, tu cuerpo responde con ciertas “alertas” que hacen infalible e imposible que prosiga tu vida sin pedir perdón y perdonar.

El perdón purifica el corazón y restaura tu comunión con el Eterno.

El perdón puede traerte mejores amistades y relaciones interpersonales.

El perdón redime tu vida y te hace cambiar la perspectiva de todo lo que te acontece.

El perdón es el elemento vital que todo ser humano tiene para obtener una nueva oportunidad de cambiar tu mundo y el de los demás (y cuando digo mundo me refiero a como se ven las cosas).

Aún Jesús usó el perdón cuando estaba en ese madero…

Una clave para poder pedir perdón antes de acercarte a la persona con la con la cual tuviste algún problema es lo que hizo Jesús: PEDIRLE AL PADRE QUE LOS PERDONE porque no saben (ambas partes) lo que hacen.

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“… y PERDONA nuestras ofensas así como perdonamos a los que nos ofenden…”

Hasta que entendamos eso, podremos tener una relación genuina con el Eterno.

¿Cuántas veces hay que Perdonar? “…hasta setenta veces siete…” la lección no es llegar a perdonar a alguien 490 veces; sino, comprender que TODOS necesitamos nuevas oportunidades sin importar cuantas se hayan dado… reinicia la cuenta cada vez que perdones.

Pues tú, Señor, eres bueno y perdonador, abundante en misericordia para con todos los que te invocan.
Salmo 86:5 (BLA)

Chaz Chaz – Efrain Alvarado

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5 thoughts on “70×7?

  1. Sólo el que ha recibido el perdón y lo experimenta en su vida, es capaz de extenderlo a otros.
    Muy buena entrada.

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