A una madre especial

Hace unos pocos días alguien llevó a la casa de una amiga un niño muy especial cuyo nombre es “Ramiro” pero de cariño le llaman “Ramirito”.

Sucedió que este campeón me ganó muy fácil el cariño (difícilmente me acerco a los niños) con su inocencia y sencillez.

Pasó algún tiempo y una sobrinita de esta persona se despertó, una pequeña de casi 2 años de edad y con la cual “Ramirito” empezó a jugar.

Con el paso de los minutos vi una expresión que me llamó mucho la atención: “Ramirito” quería abrazar de esta pequeña pero ella no se dejó abrazar, lo cual hacía notar con su llanto.

Esto me llevó a pensar en que los seres humanos nos comportamos de esa misma manera con las personas que son diferentes y que por cosas de la vida tienen alguna “discapacidad” (según ellos)… No juzgo la acción de la pequeña porque ella es un poco reservada para ser cargada de brazos si no lo es con su familia; juzgo la acción inhumana de algunas personas que no pueden tener estos niños especiales cerca de ellos: niños con alguna deformación congénita, hidrocefalia, retraso de aprendizaje o cualquier otro padecimiento. ¡Ellos también son seres vivientes y son más humanos que quienes buscan aislarlos de la sociedad!

Mi Pastor una vez mencionó: “Si tu eres un padre de uno de estos niños, es porque Dios te ha provisto de la fuerza para poder salir adelante con ese niño(a) y verle crecer”.

A todos esos padres valientes y especialmente a esas madres que, a pesar de cualquier pronóstico han sabido ingeniárselas para salir adelante con sus hijos especiales (y digo especiales porque son capaces de mostrar el amor en toda su magnitud); hoy, 10 de Mayo, por que aquí en El Salvador celebramos el Día de la Madre; a todas ellas y sobretodo a aquellas que tienen un campeón o una campeona como “Ramirito” les dedico esta nota.

Nuevamente cito a Marcos Vidal y su tema “Ángeles de Mazapán”; el cual se me vino a la mente al ver el cuadro antes descrito.

Down les dio su nombre
para el resto de la humanidad
Por un cromosoma de más
A otros al nacer les señalaron por error
Por negligencia o accidente disminuidos para siempre
Y yo que creo que lo has hecho todo bello y todo bien
Me he preguntado tantas veces el por qué
Hasta que vi en sus ojos el fulgor
el sello de un ser superior
El brillo plateado de tu rostro disfrazado

Pequeños ángeles de Mazapán
Mas inquietantes que un volcán
Capaces de romper el corazón más duro
Llenan el valle con burbujas de aire puro
Son emisarios de la paz
Dejan tu huella por donde van
Nunca sabrán cuanto cariño son capaces de generar

Donde otros denuncian injusticias del azar
Yo he visto tu mano y tu bondad
Porque en sus miradas
siempre hay una invitación
Una pregunta tan sencilla
Que es medicina al corazón
Y se me acaban los lamentos se me nubla toda queja
Se me desenreda sola mi madeja
Y su inocencia mima y cura
Mi corazón desfallecido y reconozco tu escritura
Aunque el renglón esté torcido

Pequeños ángeles de Mazapán
Llevan por dentro un huracán
Un estallido de silencio en la batalla
Un cirro blanco en el azul de la mañana
Son mensajeros del amor
Llegan de lejos buscando el sol
Y se introducen sin permiso
en lo profundo del corazón

Capaces de romper el corazón más duro
Llenan el valle con burbujas de aire puro
Son emisarios de la paz
Dejan tu huella por donde van
Nunca sabrán cuanto cariño son capaces de generar

Jamás sabrán cuanta ternura les gotea de los dedos
al pasar…

la-importancia-de-establecer-una-rutina-para-ninos-especiales-1

Chaz Chaz – Efrain Alvarado

Anuncios

2 thoughts on “A una madre especial

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s