503, Actitud, Amor, blogging 101, Confianza, Cristianismo, El Salvador, Esperanza, Familia, Fe, Motivación, Propósito, Relaciones, Superación, Vida

40 días: Jornada 3.

5461120-una-vida-con-proposito-libro-140528124532-phpapp01-thumbnail-4

Día 3: ¿Qué Está Conduciendo Su Vida?

“Luego observé que a la mayoría de la gente le interesa alcanzar el éxito porque envidia a sus vecinos; pero eso tampoco tiene sentido, es como perseguir el viento..” Eclesiastés 4:4 (Nueva Traducción Viviente).
Un hombre sin propósito es como una barca sin timón – un soplo, un nadie, no es un hombre. Thomas Carlyle

La vida de cada uno de nosotros es conducida por algo. La mayoría de los diccionarios definen el verbo conducir como “guiar, controlar, dirigir.” ¿Cuál es la fuerza que conduce su vida?

Puede que lo esté conduciendo una memoria dolorosa, un miedo espantador o una creencia inconsciente. Hay cientos de circunstancias, valores y emociones que pueden conducir su vida. Aquí tiene cinco de las fuerzas más comunes:

  • Muchas personas son conducidas por la culpa.  Las personas conducidas por la culpabilidad son manipuladas por sus memorias. Permiten que su pasado controle su futuro. Muy a menudo inconscientemente se castigan a sí mismas al sabotear su propio éxito. Cuando Caín pecó, su culpa lo desconectó de la presencia de Dios y Dios le dijo, “De ahora en adelante, serás un vagabundo sin hogar sobre la tierra” (Génesis 4:12; NTV).
    Esto describe a la mayoría de la gente de hoy – vagabundean por la vida sin un propósito.
    Somos productos de nuestro pasado, pero no tenemos que ser sus prisioneros. El propósito de Dios no es limitado por su pasado. Dios se especializa en darle a las personas un nuevo comienzo. La Biblia dice: “¡Oh, qué alegría para aquellos a quienes se les perdona la desobediencia, a quienes se les cubre su pecado!” Salmo 32:1 (NTV).
  • Muchas personas son conducidas por el resentimiento y el enojo.  Algunas personas que son conducidas por el resentimiento se “cierran” e internalizan su enojo, mientras que otras se “inflan” y explotan cuando están con otros. Ambas reacciones son nocivas e inútiles.
    El resentimiento siempre lo daña a usted más que a la persona que resiente. Mientras que el que lo ofendió probablemente olvidó la ofensa y siguió con su vida, usted continúa ardiendo en su dolor, perpetuando el pasado. ¡Su pasado ya pasó! Nada lo puede cambiar. Sólo se está haciendo daño a usted mismo con su amargura. Por su propio bien, aprenda de su herida y déjela ir. La Biblia dice: “Te aseguro que el resentimiento destruye al necio, y los celos matan al ingenuo.” Job 5:2 (NTV).
  • Muchas personas son conducidas por el temor. No importa cuál haya sido la causa, las personas que son conducidas por el temor a menudo se pierden de grandes oportunidades porque sienten miedo de arriesgarse. Y en lugar de arriesgarse, siempre hacen lo seguro, evitan los riesgos y tratan de mantener el status quo.
    El temor es una prisión en la que usted mismo se mete, que le impedirá llegar a ser lo que Dios tiene intenciones que sea. Tiene que moverse en contra del temor con las armas de la fe y el amor. La Biblia dice: “En esa clase de amor no hay temor, porque el amor perfecto expulsa todo temor. Si tenemos miedo es por temor al castigo, y esto muestra que no hemos experimentado plenamente el perfecto amor de Dios.” 1a. Juan 4:22 (NTV).
  • Muchas personas son conducidas por el materialismo. El deseo de adquirir se convierte en la única meta de sus vidas. Las posesiones solamente proveen una felicidad temporal. Debido a que las cosas no cambian, eventualmente nos aburrimos de ellas y entonces queremos una versión mejor, mayor y más nueva.
    Mi valor como persona y el valor de mis posesiones no son lo mismo. Su valor no está determinado por lo valioso que son sus posesiones, y Dios dice que las cosas más valiosas de la vida ¡no son cosas!
    El mito más común acerca del dinero es que al tenerlo más, estaré más seguro. La riqueza se puede perder instantáneamente por medio de una variedad de factores incontrolables. La verdadera seguridad solamente se puede encontrar en aquello que nunca se le puede quitar: su relación con Dios. ” No se puede servir a Dios y al dinero” Mateo 6:24c (NTV).
  • Muchas personas son conducidas por la necesidad de ser aprobadas.  Muchos adultos todavía están tratando de ganarse la aprobación de padres que nunca podrán complacer. Otros se dejan conducir por la presión de sus amigos, siempre preocupados de lo que otros puedan pensar. Desgraciadamente, los que se dejan llevar por la multitud, se han perdido en ella.
    Una clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo. Ser controlado por las opiniones de otros le garantiza de que no encontrará los propósitos de Dios para su vida. Jesús dijo: “Nadie puede servir a dos amos. Pues odiará a uno y amará al otro; será leal a uno y despreciará al otro.” Mateo 6:24 (NTV).

Existen otras fuerzas que pueden conducir su vida pero todas lo llevan al mismo callejón sin salida: a un potencial desperdiciado, a un estrés innecesario y a una vida insatisfecha. No hay nada más importante que conocer los propósitos de Dios para su vida y no hay nada que pueda compensar el no saberlos – ni el éxito, ni la riqueza, ni la fama, ni el placer. Sin un propósito, su vida es un movimiento sin significado, una actividad sin dirección y unos eventos sin razón. Sin un propósito, su vida es trivial, insignificante y vacía.

Los Beneficios de Vivir Conducido por Propósitos.

Existen cinco grandes beneficios de vivir una vida conducida por propósitos:

Conocer su propósito le da significado a su vida.  Fuimos creados para tener significado. Por eso es que la gente trata de usar métodos inciertos como la astrología o a psíquicos para descubrirlo. Cuando su vida tiene significado, usted puede aguantar casi cualquier cosa; cuando no lo tiene, todo es insoportable.

Sin Dios, la vida no tiene propósito; y sin propósito, la vida no tiene significado. Sin significado, la vida no tiene ni importancia ni esperanza. En la Biblia, muchas personas expresaron esta desesperanza. Isaías se quejó: “¡Pero mi labor parece tan inútil! He gastado mis fuerzas en vano, y sin ningún propósito.” (Isaías 49:6; NTV). La mayor tragedia no es la muerte; sino, una vida sin propósito.

La esperanza es tan esencial para su vida como el agua y el oxígeno. Necesita la esperanza para poder enfrentar la vida.  La esperanza viene de tener un propósito.

Si se ha sentido sin esperanza, ¡espérese! Cambios maravillosos ocurrirán en su vida cuando comience a vivirla con propósito. Dios dice: “Pues yo sé los planes que tengo para ustedes. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.” Jeremías29:11 (NTV).  Puede que sienta que se está enfrentando con una situación imposible, pero la Biblia dice: “Y ahora, que toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros.” Efesios 3:20 (NTV).

Conocer su propósito simplifica su vida.  Su propósito se convierte en el criterio que usará para evaluar cuáles actividades son esenciales y cuáles no. Simplemente se pregunta, “¿Me ayudará esta actividad a realizar uno de los propósitos de Dios para mi vida o no?”

Sin un propósito claro no tiene un fundamento sobre el cual basar sus decisiones, dividir su tiempo y usar sus recursos. Las personas que no conocen su propósito tratan de hacer demasiado (y eso causa estrés, fatiga y conflicto).

Solamente tiene suficiente tiempo para hacer la voluntad de Dios. Si no puede acabar todo lo que tiene que hacer, entonces eso significa que está tratando de hacer más de lo que Dios determinó que hiciera (o que posiblemente está viendo mucha televisión). El vivir conducido por propósitos produce un estilo de vida más simple y un horario más sano. La Biblia dice: Hay quienes son pobres y se hacen pasar por ricos; hay otros que, siendo ricos, se hacen pasar por pobres.” (Probervios 13:7; NTV). También produce paz mental: ¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti; a todos los que concentran en ti sus pensamientos!” Isaías 26:3 (NTV).

Conocer su propósito enfoca su vida. Concentra sus esfuerzos y su energía en lo importante. Se hace efectivo al ser selectivo.

Es la naturaleza humana distraernos con asuntos menores. Tratamos nuestras vidas como si fuera un juego trivial. Muchas personas son como giroscopios, dan vueltas y vueltas a toda velocidad pero nunca llegan a ningún lado.

Sin un propósito claro, seguirá cambiando de dirección, de trabajo, de relaciones, de iglesia o de otras cosas externas. La Biblia dice: “No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan.” Efesios 5:17 (NTV).

El poder del enfoque puede ser observado en la luz. La luz difusa tiene poco poder o impacto, pero puede concentrar su energía si la enfoca. Cuando la luz es enfocada mucho más, como ocurre con el rayo láser, puede cortar el acero.

No hay nada tan potente como una vida enfocada, una vida vivida con propósito. Los hombres y las mujeres que han hecho la mayor diferencia en la historia fueron los más enfocados. Pablo dijo: “Pero me concentro sólo en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante…”  Filipenses 3:13 (NTV).

Si quiere que su vida tenga impacto, ¡enfóquela! Deje de andar metiéndose en todo. Deje de tratar de hacerlo todo. Recorte incluso las buenas actividades y haga solamente lo que más importa. Nunca confunda la actividad con la productividad. Pablo dijo: “Que todos los que son espiritualmente maduros estén de acuerdo en estas cosas. Si ustedes difieren en algún punto, estoy seguro que Dios se lo hará entender.” Filipenses 3:15 (NTV).

Conocer su propósito le da motivación a su vida. El propósito siempre produce pasión. Nada da tanta energía como tener un propósito claro. Por otro lado, la pasión se disipa cuando no tiene un propósito. 

“Este es el verdadero gozo de la vida: ser usado para un propósito, un propósito reconocido por usted como poderoso; ser una fuerza de la naturaleza, en lugar de ser un egoísta pedazo de barro con padecimientos y quejas, lamentándose porque el mundo no se dedica a hacerle feliz.” George Bernard Shaw.

Conocer su propósito lo prepara para la eternidad.  Muchas personas se pasan sus vidas tratando de crear un legado duradero aquí en la tierra. Quieren ser recordados cuando ya no estén aquí. Lo que más importará al final no será lo que otros dicen de su vida sino lo que Dios dice. Todo logro es eventualmente excedido, todo record es roto, toda reputación se desvanece y todo homenaje es olvidado.

“Sólo es cuestión de tiempo ¡y alguien hará basura todos tus trofeos!”. James Dobson.

Vivir sólo para crear un legado terrenal es una meta miope. El uso más sabio de su tiempo es edificar un legado eterno. Fue puesto aquí para prepararse para la eternidad.

Un día estará frente a Dios y El hará una auditoría de su vida, un examen final, antes de que entre a la eternidad. “…Recuerda que todos estaremos delante del tribunal de Dios… Es cierto, cada uno de nosotros tendrá que responder por sí mismo ante Dios.” Romanos 14: 10b, 12 (NTV).

Dios quiere que pase este examen, de la Biblia podemos inferir que Dios nos hará dos preguntas cruciales:

¿Qué hiciste con mi Hijo, Jesucristo?” Dios no le preguntará acerca de su pasado religioso o sus puntos de vista doctrinales. La única cosa que importará es ¿Aceptó lo que Jesús hizo por usted y aprendió a amarlo y a confiar en él?  “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí.” Juan 14:6 (NTV).

¿Qué hiciste con lo que te di?” ¿Qué hizo con su vida – todos los dones, los talentos, las oportunidades, la energía, las relaciones y los recursos que Dios le dio? ¿Los gastó en usted mismo o los usó para los propósitos que Dios tenía para usted?

La primera pregunta determinará dónde pasará la eternidad. La segunda pregunta determinará qué es lo que hará en la eternidad. Al final de estos 40 dìas estaremos listo para contestar ambas preguntas.


Pensando En Mi Propósito.

Un Punto Para Reflexionar:  Vivir con propósito es el sendero a la serenidad.

Versículo Para Recordar:  ¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti; a todos los que concentran en ti sus pensamientos!” Isaías 26:3 (NTV).

Pregunta Para Considerar: ¿Cuál dirían mis amigos y mi familia es la fuerza que está conduciendo mi vida? ¿Cuál quiero que sea?


Sería de muchísima ayuda el que me ayuden a compartir estas entradas en sus redes o con un “rebloggear” para que muchas personas también puedan contestarse estas preguntas.

Chaz Chaz – Efraín Alvarado

503, Actitud, Amor, blogging 101, Confianza, Cristianismo, El Salvador, Esperanza, Familia, Fe, Motivación, Propósito, Relaciones, Superación, Vida

40 días: Jornada 2


5461120-una-vida-con-proposito-libro-140528124532-phpapp01-thumbnail-4

Día 2: Usted No Es Un Accidente

“Yo soy Dios, tu creador; yo te formé desde antes que nacieras.” Isaías 44:2a (TLA)
Dios no juega a los dados. Albert Einstein

Usted no es un accidente. Su nacimiento no fue un error o un accidente, y su vida no es una casualidad de la naturaleza. Puede que sus padres no lo hayan planeado pero Dios sí lo planeó. El no se sorprendió del todo de su nacimiento. De hecho, El lo esperaba. Mucho antes de que fuera concebido por sus padres, usted fue concebido en la mente de Dios. El fue el primero que pensó en usted. No es por el destino, o por la casualidad o por la suerte, o por coincidencia que usted está respirando en este momento. Usted está vivo ¡porque Dios quiso crearlo! “Dios mío, tú cumplirás en mí todo lo que has pensado hacer.” Salmo 138:8a. (TLA).

Dios prescribió cada uno de los detalles de su cuerpo, su raza, el color de su piel, y todos sus rasgos. Hizo su cuerpo como si fuera una orden especial de cliente, exactamente de la manera que Él lo quería. También determinó los talentos naturales que poseería y su personalidad única. “Tú viste cuando mi cuerpo fue cobrando forma en las profundidades de la tierra; ¡aún no había vivido un solo día, cuando tú ya habías decidido cuánto tiempo viviría! ¡Lo habías anotado en tu libro!” Salmo 139:15 (TLA).

Porque Dios lo hizo por una razón, El también decidió cuándo nacería y cuánto tiempo viviría. El planificó de antemano los días de su vida, escogiendo el tiempo exacto de su nacimiento y de su muerte.

Dios también planeó dónde nacería y dónde viviría para Su propósito. Dios no dejó ningún detalle a la casualidad. El lo planeó todo para Su propósito. “A partir de una sola persona, hizo a toda la gente del mundo, y a cada nación le dijo cuándo y dónde debía vivir.” Hechos 17:26 (TLA).

Lo más impresionante de todo es que Dios decidió cómo nacería. No importa cuáles hayan sido las circunstancias de su nacimiento o quiénes son sus padres, Dios tenía un plan al crearlo a usted. No importa si sus padres fueron buenos, malos o indiferentes. Dios sabía que esos dos individuos poseían exactamente la combinación genética correcta para crear el “Usted” especial que él tenía en mente. Ellos tenían el ADN que Dios quería para crearlo.

Aunque hay padres ilegítimos, no hay niños ilegítimos. El propósito de Dios tomó en cuenta el error humano e inclusive el pecado.

Dios nunca hace nada accidentalmente, y él nunca comete errores. El tiene una razón para todo lo que él ha creado. Cada planta y cada animal fueron planeados por Dios. Y cada persona fue diseñada con un propósito en mente. El motivo de Dios al crearlo fue Su amor. “Desde antes de crear el mundo Dios nos eligió, por medio de Cristo, para que fuéramos sólo de él y viviéramos sin pecado.” Efesios 1:4a (TLA).

Dios estaba pensando en usted aún antes de que creara el mundo. Dios diseñó el medio ambiente de este planeta para que pudiéramos vivir en él. Somos el enfoque de Su amor y lo más valioso de toda Su creación. “Además, quiso que fuéramos sus hijos. Por eso, por medio de la buena noticia de salvación nos dio una vida nueva.” Santiago 1:18 (TLA).

Dios no hizo las cosas desordenadamente; El lo planeó todo con gran precisión. Cuanto más los físicos, los biólogos, y otros científicos aprenden acerca del Universo, mejor entendemos cómo está especialmente equipado para nuestra existencia, cómo está hecho especialmente con las especificaciones exactas que hacen posible la vida humana.

El doctor Michael Denton, jefe de investigaciones en genética molecular humana de la University of Otago en Nueva Zelandia, ha concluido que, “Toda la evidencia disponible en las ciencias biológicas apoya la proposición central… que el cosmos es un todo especialmente diseñado con vida; y la humanidad es su meta y propósito fundamental: Un todo en el que todas las facetas de la realidad tienen su significado y su explicación en este hecho central.”

Michael Denton, Nature’s Destiny: How the Laws of Biology Reveal Purpose in the Universe (New York: Free Press, 1998), 389.

La Biblia dijo la misma cosa hace miles de años: “¡Yo soy el único Dios! Yo he creado los cielos y he formado la tierra para que sea habitada. Yo no formé la tierra como un desierto seco” Isaías 45:18 (TLA).

¿Por qué hizo Dios todo esto? ¿Por qué se tomó la molestia de pasar por todos los problemas de crear un Universo para nosotros? Porque él es un Dios de amor. ¡Usted fue creado como un objeto especial del amor de Dios! Dios lo creó para amarlo. Esta es una verdad sobre la que puede edificar su vida.

La Biblia nos dice, “Dios es amor.” (1a. Juan 4:9). No dice que Dios tiene amor. ¡El es amor! El amor es la esencia del carácter de Dios. El amor que existe en la comunión de la Trinidad es perfecto, por lo tanto, Dios no necesitaba crearlo a usted. El no se sentía solo. Pero él quería hacerlo a usted para expresar Su amor. Dios dice: “Óiganme ustedes, israelitas que aún quedan con vida: Yo los he cuidado desde antes que nacieran, los he llevado en brazos y seguiré haciendo lo mismo hasta que lleguen a viejos y peinen canas; los sostendré y los salvaré porque yo soy su creador.” Isaías 46:3-4 (TLA).

Si Dios no existiera, todos seríamos “accidentes”: el resultado de una probabilidad descomunalmente impredecible del Universo. La vida no tendría ni propósito, ni significado, ni importancia. No habría lo bueno y lo malo y no habría ninguna esperanza más allá de sus breves años aquí en la tierra.

Pero hay un Dios que lo creó por una razón, ¡y su vida tiene un profundo significado! Descubrimos ese significado y ese propósito solamente cuando hacemos a Dios el punto de referencia de nuestras vidas. Una paráfrasis de Romanos 12:3 dice, “La única forma exacta de entendernos a nosotros mismos es por medio de quién es Dios y qué es lo él que hace por nosotros.”


Pensando En Mi Propósito.

Un Punto Para Reflexionar: No soy un accidente.

Versículo Para Recordar: “Yo soy Dios, tu creador; yo te formé desde antes que nacieras.” Isaías 44:2a (TLA).

Pregunta Para Considerar: Sabiendo que Dios me ha creado de forma única, ¿qué áreas de mi personalidad, de mi pasado y de mi aspecto físico estoy luchando por aceptar?


Chaz Chaz – Efraín Alvarado