40 días: Jornada 6.

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Día 6: Su Función En La Vida Es Temporal.

“Hazme saber, Señor, el límite de mis días, y el tiempo que me queda por vivir; hazme saber lo efímero que soy.” Salmo 39:4 (Nueva Versión Internacional).
“En esta tierra soy un extranjero…” Salmo 119:19a (Nueva Versión Internacional).

La función de su vida en la tierra es temporal. La Biblia describe la vida como una neblina, como un corredor veloz, como un aliento y como humo. “Nosotros nacimos ayer, y nada sabemos; nuestros días en este mundo son como una sombra.” Job 8:9 (NVI).

Para hacer el mejor uso de su vida, nunca debe de olvidar dos verdades: primero, comparada con la eternidad, la vida es extremadamente breve. Segundo, la tierra es sólo una residencia temporal. Pídale a Dios que le ayude a ver su vida en la tierra como El la ve. “Hazme saber, Señor, el límite de mis días, y el tiempo que me queda por vivir; hazme saber lo efímero que soy.” Salmo 39:4 (NVI).

La Biblia compara repetidamente la vida en la tierra con el vivir temporalmente en un país extranjero, sólo está visitando la tierra. La Biblia usa términos como extranjero, peregrino, foráneo, extraño, visitante y viajero para describir nuestra breve estadía en la tierra. 

“En esta tierra soy un extranjero; no escondas de mí tus mandamientos.” David. (Salmo 119:19; NVI).
“Ya que invocan como Padre al que juzga con imparcialidad las obras de cada uno, vivan con temor reverente mientras sean peregrinos en este mundo.” Pedro. (1a. Pedro 1:17; NVI).

Todo cristiano debería de portar consigo una tarjeta espiritual de residente extranjero para recordarnos que nuestra ciudadanía está en el cielo. Los verdaderos creyentes entienden que la vida es más que tan sólo los pocos años que vivimos en este planeta. “Su destino es la destrucción, adoran al dios de sus propios deseos y se enorgullecen de lo que es su vergüenza. Sólo piensan en lo terrenal. En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo.” Filipenses 3:19-20 (NVI).

Su identidad está en la eternidad y su patria es el cielo. Dios es muy franco acerca del peligro de vivir para el aquí y el ahora y de adoptar los valores, las prioridades y los estilos de vida del mundo a nuestro alrededor. Cuando flirteamos con las tentaciones de este mundo, Dios lo llama adulterio espiritual. “¡Oh gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios.” Santiago 4:4 (NVI).

La Biblia dice: “somos embajadores de Cristo” (2a. Corintios5:20; NVI). Desdichadamente muchos cristianos han traicionado a su Rey y su reino. Han concluido tontamente que porque viven en la tierra, ésta es su hogar. No lo es. “Queridos hermanos, les ruego como a extranjeros y peregrinos en este mundo, que se aparten de los deseos pecaminosos* que combaten contra la vida.” 1a. Pedro 2:11 (NVI). Dios nos advierte que no nos apeguemos demasiado a lo que está a nuestro alrededor porque es temporal. “Los que disfrutan de las cosas de este mundo, como si no disfrutaran de ellas; porque este mundo, en su forma actual, está por desaparecer.” 1a. Corintios 7:31 (NVI).

Con la disponibilidad actual de atracciones fascinantes, de medios de comunicación hipnotizantes y de experiencias agradables, es fácil olvidarse que la vida no es acerca de la búsqueda de la felicidad. Es sólo cuando recordamos que la vida es una prueba, un encargo y una función temporal que la atracción de estas cosas pierde su poder en nuestras vidas. “Así que no nos fijamos en lo visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.” 2a. Corintions 4:18 (NVI).

El hecho de que la tierra no es el hogar final de nosotros explica por qué, como seguidores de Jesús, experimentamos dificultades, angustias y rechazo en este mundo (Juan 16:33; 16:20; 15:18-19). Explica también por qué algunas de las promesas de Dios no parecen cumplirse, por qué algunas oraciones no parecen ser contestadas y por qué algunas circunstancias parecen ser injustas.

Para que no nos apeguemos demasiado a esta tierra, Dios permite que sintamos una cantidad significante de descontento y de insatisfacción en la vida ¡No nos sentimos completamente felices aquí porque no está supuesto a ser así! Fuimos creados para algo mucho mejor. En la tierra tendrá momentos felices, pero nada comparado con lo que Dios ha planeado para usted.

Los valores eternos, no los temporales, son los que deberían de ser los factores determinantes de sus decisiones.

“Todo lo que no es eterno es eternamente inútil.” C. S. Lewis.

La vida abundante no tiene nada que ver con la abundancia material, y ser fiel a Dios no garantiza el éxito en una profesión o incluso en el ministerio. Nunca se enfoque en las coronas temporales (1a. Pedro 2:11).

Millones de personas fieles han sufrido muerte de mártires, lo han perdido todo o han llegado al final de sus vidas sin una sola posesión. ¡Pero el final de la vida no es el fin!

En los ojos de Dios, los grandes héroes de la fe son aquellos que tratan esta vida como una función temporal y sirven fielmente, esperando su prometida recompensa en la eternidad. “Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra… Antes bien, anhelaban una patria mejor, es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser llamado su Dios, y les preparó una ciudad.” Hebreos 11:13,16 (NVI).

Su tiempo en la tierra no es toda la historia de su vida. Tiene que esperar hasta que llegue al cielo para completar el resto de los capítulos. Se necesita fe para vivir en la tierra como un extranjero.

Hay una vieja historia muy contada de un misionero que, al jubilarse, se regresó a casa en el mismo barco en que venía el presidente de los Estados Unidos. Una multitud alegre, una banda militar, una alfombra roja, pancartas y los periodistas le dieron la bienvenida a casa al presidente, mientras que el misionero desembarcó sin que nadie lo notara. Sintiendo resentimiento y lástima de sí mismo, comenzó a quejarse a Dios. Entonces Dios le recordó serenamente, “Pero hijo mío, todavía no has llegado a casa.”

No habrá estado en el cielo ni dos segundos cuando exclamará, “¿Por qué le di tanta importancia a las cosas que eran tan temporales? ¿Qué estaba pensando? ¿Por qué desperdicié tanto tiempo, energía y atención en lo que no iba a durar?”

Cuando la vida se ponga difícil o cuando se pregunte si vivir para Cristo merita el esfuerzo, recuerde que todavía no ha llegado a casa. Cuando muera, no dejará su casa… ¡se irá a casa!


Pensando En Mi Propósito.

Un Punto Para Reflexionar: Este mundo no es mi casa.

Versículo Para Recordar: “Así que no nos fijamos en lo visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.” 2a. Corintions 4:18 (NVI).

Pregunta Para Considerar:  ¿Cómo debería de cambiar ahora la manera en que estoy viviendo el hecho que mi función en la vida es temporal?


Sería de muchísima ayuda el que me ayuden a compartir estas entradas en sus redes o con un “rebloggear” para que muchas personas también puedan contestarse estas preguntas.

Chaz Chaz – Efraín Alvarado

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