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40 días: Jornada 17; Propósto 2.

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PROPOSITO # 2: USTED FUE FORMADO PARA LA FAMILIA DE DIOS.

“Yo soy la vid y ustedes los pámpanos… separados de mí ustedes nada pueden hacer”. Juan 15: 5 (Reina Valera Contemporanea).
“…Formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a los demás”. Romanos 12: 5 (RVC).

Día 17: El Lugar Donde Pertenece.

“Por lo tanto, ya no sois extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios”. Efesios 2: 19 (Biblia Al Día).
“Es la iglesia del Dios viviente, columna y fundamento de la verdad”. 1 Tmoteo 3: 15b (BAD).

Está llamado a pertenecer, no sólo a creer. Fuimos creados para vivir en comunidad, fuimos moldeados para la comunión y fuimos formados para estar en una familia (Génesis 2: 18), y ninguno de nosotros puede llevar a cabo los propósitos de Dios por sí solo.

La Biblia dice que somos puestos juntos, unidos juntos, edificados juntos, miembros juntos, herederos juntos, y seremos arrebatados juntos (1 Corintios 12: 12; Efesios 2: 21, 22; 3: 6; 4: 16; Colosenses 2: 19; 1 Tesalonicenses 4: 17). Ya no está solo. 

Aunque su relación con Cristo es personal, Dios nunca tuvo la intención de que fuera privada. En la familia de Dios, está conectado con cada creyente y nos perteneceremos los unos a los otros por toda la eternidad. “También nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás” Romanos 12: 5 (BAD).

Seguir a Cristo incluye pertenecer, no sólo creer. Somos miembros de su Cuerpo (la iglesia). C.S. Lewis señaló que la palabra membresía es de origen cristiano, pero el mundo le ha quitado su significado original. En la iglesia, la membresía a menudo es reducida a simplemente a agregar su nombre a una lista, sin condiciones ni expectaciones. 

Para Pablo, ser un “miembro” de la iglesia significaba ser un órgano vital de un cuerpo viviente, una parte indispensable e interconectada del Cuerpo de Cristo (Romanos 12: 4-5; 1 Corintios 6: 15; 12: 12-27). La iglesia es un cuerpo, no un edificio; es un organismo, no una organización. 

Para que los órganos de su cuerpo realicen su propósito, tienen que estar conectados a su cuerpo. Fue creado para un papel específico, pero no realizará este segundo propósito de su vida si no está conectado a una iglesia local viva. Usted descubre su papel en la vida por medio de su relación con otros. “Pues así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo con muchos miembros, y no todos estos miembros desempeñan la misma función, también nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás” Romanos 12: 4-5 (BAD).

Si un órgano de su cuerpo fuera cortado de alguna manera, se desangraría y moriría (Efesios 4:16). Por eso es que el primer síntoma de la declinación espiritual es la asistencia inconsistente a las reuniones de adoración y a otras reuniones de creyentes. Cuando somos negligentes con la comunión, todo lo demás se comienza a deteriorar también. 

La membresía en la familia de Dios no es inconsecuente ni algo que puede ser casualmente ignorado. La iglesia es la agenda de Dios para el mundo (“edificaré mi iglesia, y las puertas del reino de la muerte no prevalecerán contra ella” Mateo 6: 18/BAD). La iglesia y su papel en ella van a existir más tiempo que este universo. La persona que dice, “No necesito la iglesia,” es o bien arrogante o bien ignorante. La iglesia es tan importante que Jesús murió por ella en la cruz (“…así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella” Efesio 5: 25b/BAD).

La Biblia llama a la iglesia “la esposa de Cristo” y “el cuerpo de Cristo” (2 Corintios 11: 2; Efesios 5:27; Apocalipsis 19: 7). Dios nos ordena que amemos la iglesia tanto como Jesús la ama (“…amad a los hermanos, temed a Dios, respetad al rey” 1 Pedro 2: 17b/BAD). Desdichadamente, muchos cristianos usan la iglesia pero no la aman.

Su Congregación Local

El Nuevo Testamento asume la membresía a una congregación local. Los únicos cristianos que no eran miembros de una congregación local eran aquellos que estaban bajo la disciplina de la iglesia porque habían sido removidos de la comunidad debido a algún horrendo pecado público (1 Corintios 5: 1-13; Gálatas 6: 1-5).

La Biblia dice que un cristiano que no tiene una congregación a la que pertenece es como un órgano sin cuerpo, una oveja sin rebaño o un niño sin familia. No es un estado natural. “Por lo tanto, ya no sois extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios” Efesios 2: 19 (BAD).

Muchos creen que uno puede ser un “buen cristiano” sin hacerse parte (o sin ni siquiera asistir) a una iglesia local, pero Dios no estaría en lo absoluto de acuerdo con eso. La Biblia ofrece muchas razones convincentes del porqué deberíamos de estar comprometidos y activos en una congregación local.

Por Qué Necesita Una Familia Eclesial.

Una familia eclesial lo identifica como un creyente genuino.  No puede declarar ser un seguidor de Cristo si no está comprometido con algún grupo específico de discípulos. “De este modo todos sabrán que sois mis discípulos, si os amáis unos a otros” Juan 13: 35 (BAD).

Cuando nos reunimos en amor como una familia eclesial, a pesar de tener diferentes pasados y experiencias personales, raza y posición social, le estamos dando un poderoso testimonio al mundo (Gálatas 3: 28; Juan 17: 21). Usted no puede ser el Cuerpo de Cristo por sí solo. Necesita a otros para expresar eso. Juntos, no separados, somos su Cuerpo (1 Corintios 12: 27).

Una familia eclesial lo saca del aislamiento egocentrista. La iglesia local es el salón de clase donde aprendemos a cómo llevarnos bien en la familia de Dios.Como miembro participante aprende a preocuparse por otros y a compartir las experiencias de otros “Si uno de los miembros sufre, los demás comparten su sufrimiento; y si uno de ellos recibe honor, los demás se alegran con él” 1 Corintios 12: 26 (BAD). Sólo por medio de un contacto frecuente con creyentes imperfectos es que podemos aprender la comunión genuina y experimentar la verdad del Nuevo Testamento de estar conectados los unos con los otros y de depender los unos de los otros (Efesios 4: 16;Romanos 12: 4-5; Colosenses 2: 19, 1 Corintios 12: 25).

La expectación que Dios tiene de nosotros es que demos nuestras vidas los unos por los otros. Muchos cristianos que se saben Juan 3:16 no conocen 1 Juan 3: 16: “En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos” (BAD). Esta clase de amor que se sacrifica es el que Dios espera que usted demuestre a otros creyentes: estar dispuesto a amarlos de la misma manera que Jesús lo ama a usted.

Una familia eclesial le ayuda a desarrollar su músculo espiritual. Sólo la participación en la vida plena de una congregación local le hará desarrollar sus músculos espirituales “Por su acción todo el cuerpo crece y se edifica en amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la actividad propia de cada miembro” Efesios 4: 16 (BAD)

El Nuevo Testamento usa más de cincuenta veces la frase “unos a otros” o “uno a otro.” Se nos manda que nos amemos los unos a los otros, que oremos los unos por los otros, que nos demos aliento los unos a los otros, que nos exhortemos los unos a los otros, que nos saludemos los unos a los otros, que nos sirvamos los unos a los otros, que nos enseñemos los unos a los otros, que nos aceptemos los unos a los otros, que nos honremos los unos a los otros, que nos ayudemos a llevar las cargas los unos a los otros, que nos perdonemos los unos a los otros, que nos sometamos los unos a los otros, que seamos devotos los unos a los otros y muchas otras actividades mutuas. ¡Esto es lo que significa la membresía bíblica! Estas son sus “responsabilidades de familia” que Dios espera que lleve a cabo por medio de una congregación local. ¿Con quién está haciendo estas cosas?

El aislamiento produce el engaño; si no hay nadie que nos rete, es fácil engañarnos a nosotros mismos y pensar que somos maduros. La verdadera madurez se manifiesta en las relaciones.

Necesitamos más que la Biblia para crecer; necesitamos a otros creyentes. Crecemos más rápido y nos hacemos más fuertes al aprender de otros y al ser responsables a otros. Cuando otros comparten lo que Dios les está enseñando, nosotros también aprendemos y crecemos.

El Cuerpo de Cristo lo necesita a usted. Dios tiene un papel único para usted que quiere que juegue en Su familia. Esto es llamado su “ministerio” y Dios le ha dado dones para hacer esta tarea: “A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de los demás.” 1 Corintios 12: 7 (BAD).

Su congregación local es el lugar que Dios diseñó para que descubra, desarrolle y use sus dones. También puede tener un ministerio más allá de los límites de su iglesia, pero eso es en adición a su servicio en un cuerpo local. Jesús no ha prometido edificar su ministerio; él ha prometido edificar Su iglesia.

Usted compartirá en la misión de Cristo en el mundo.  La iglesia es el instrumento de Dios en la tierra. No sólo hemos de modelar el amor de Dios al amarnos los unos a los otros; también hemos de llevar su amor juntos al resto del mundo. Como miembros del cuerpo de Cristo, nosotros somos sus manos, sus pies, sus ojos y su corazón. El trabaja por medio de nosotros en el mundo. Cada uno de nosotros tiene una contribución que hacer. “Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.” Efesio 2: 10 (BAD).

Una familia eclesial le ayudará a prevenir los relapsos. Ninguno de nosotros es inmune a la tentación. Dada la situación opotuna, usted y yo somos capaces de cualquier pecado (1 Corintios 10:12; Jeremías 17: 9; 1 Timoteo 1: 19). Dios sabe esto y El nos ha dado como individuos la responsabilidad de cuidarnos los unos a los otros “Más bien, mientras dure ese «hoy», animaos unos a otros cada día, para que ninguno de vosotros os endurezcáis por el engaño del pecado” Hebreos 3: 13 (BAD). Somos llamados y se nos ha mandado a que estemos involucrados en las vidas de otros. Si conoce a alguien que está flaqueando espiritualmente en este momento, es su responsabilidad buscar a esa persona y traerla de nuevo a la congregación (Santiago 5: 19).

Dios da a líderes pastorales la responsabilidad de velar, proteger, defender y cuidar del bienestar espiritual de su rebaño (Hechos 20: 28-29; 1 Pedro 5: 1-4; Hebreos 13: 7, 17). “Obedeced a vuestros dirigentes y someteos a ellos, pues cuidan de vosotros como quienes tienen que rendir cuentas. Obedecedlos a fin de que ellos cumplan su tarea con alegría y sin quejarse, pues el quejarse no les trae ningún provecho” Hebreos 13: 17 (BAD).

A Satanás le gustan los creyentes que están separados, que están desconectados de la vida del Cuerpo, que están aislados de la familia de Dios y que no son responsables a ningún líder espiritual, porque él sabe que no tienen ni defensas ni poder contra sus tácticas

Todo Está En La Iglesia

El creó la iglesia para satisfacer sus cinco necesidades más profundas: un propósito para el cual vivir su vida, unas personas con quién vivir su vida, unos principios para cómo vivir su vida, una profesión que vivir con su vida y el poder para que pueda vivir su vida. No hay ninguna otra parte en la tierra donde pueda encontrar estos cinco beneficios juntos en un solo lugar. 

Los propósitos de Dios para Su iglesia son idénticos a los cinco propósitos que tiene para usted. La adoración le ayuda a enfocarse en Dios; la comunión le ayuda a enfrentarse con los problemas de la vida; el discipulado le ayuda a fortalecer su fe; el ministerio le ayuda a encontrar sus talentos; el evangelismo le ayuda a cumplir su misión. ¡No hay nada en la tierra como la iglesia!

Su Decisión

Cuando nace un bebé, automáticamente se hace parte de la familia universal de los seres humanos. Pero este bebé también necesita ser miembro de una familia específica para recibir nutrición y cuidado, y así pueda crecer sano y fuerte. Lo mismo es verdad de usted espiritualmente. Cuando nació de nuevo, automáticamente se hizo parte de la familia universal de Dios, pero también necesita ser miembro de una expresión local de la familia de Dios. 

La diferencia entre ser alguien que asiste a la iglesia y ser alguien que es miembro es el compromiso. Los asistentes quieren los beneficios de una iglesia sin compartir las responsabilidades. Son como las parejas que quieren vivir juntos sin el compromiso del matrimonio. 

¿Por qué es importante unirse a una familia eclesial local? Dios quiere que ame a personas reales, no a personas ideales. Puede pasarse toda una vida buscando la iglesia perfecta, pero nunca la encontrará. Usted es llamado a amar pecadores imperfectos, así como Dios los ama.

En Hechos, los cristianos en Jerusalén fueron muy específicos en su compromiso de unos con otros. Estaban dedicados a la comunión con otros “Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración” Hechos 2: 42 (BAD). Hoy Dios tiene la expectación de que usted también se comprometa a las mismas cosas.

La vida cristiana es más que un compromiso que hace sólo con Cristo. Incluye un compromiso con otros cristianos. Los cristianos en Macedonia entendieron esto “Incluso hicieron más de lo que esperábamos, ya que se entregaron a sí mismos, primeramente al Señor y después a nosotros, conforme a la voluntad de Dios” (BAD).

Se hace cristiano cuando se compromete con Cristo, pero se hace miembro de una iglesia cuando se compromete a un grupo específico de creyentes. La primera decisión trae con ella la salvación; la segunda trae con ella la comunión.


Pensando En Mi Propósito.

Un Punto Para Reflexionar: Soy llamado a pertenecer, no sólo a creer.

Versículo Para Recordar: “También nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás” Romanos 12: 5 (BAD).

Pregunta Para Considerar: ¿Demuestra mi nivel de envolvimiento en mi iglesia local mi amor y mi compromiso a la familia de Dios?


Sería de muchísima ayuda el que me ayuden a compartir estas entradas en sus redes o con un “rebloggear” para que muchas personas también puedan contestarse estas preguntas.

Chaz Chaz – Efraín Alvarado

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40 días: Jornada 16, Propósito 2.

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PROPOSITO # 2: USTED FUE FORMADO PARA LA FAMILIA DE DIOS.

“Yo soy la vid y ustedes los pámpanos… separados de mí ustedes nada pueden hacer”. Juan 15: 5 (Reina Valera Contemporanea).
“…Formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a los demás”. Romanos 12: 5 (RVC).

Día 16: Lo Que Más Importa.

“Y si repartiera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y entregara mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve”. 1 Corintios 13: 3 (RVC).
“Éste es el amor: que andemos según sus mandamientos. Y éste es el mandamiento: que ustedes anden en amor, como desde el principio lo han oído”. 2 Juan 1: 6 (RVC).

La vida consiste en amar. Cuando amamos es que somos más semejantes a El, y por lo tanto, el amor es el fundamento de cada mandamiento que nos ha dado: “Porque toda la ley se cumple en esta sola palabra: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.»” Gálatas 5: 14 (RVC).

Aprender a amar desinteresadamente no es una tarea fácil. Por eso es que se nos ha dado una vida entera para que lo aprendamos. Por supuesto, Dios quiere que los amemos a todos, pero El está particularmente interesado en que aprendamos a amar a los miembros de Su familia. Pedro nos dice “Amen a los hermanos” (1 Pedro 2: 17b/RVC). Pablo hace eco de este sentimiento: “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe” Gálatas 6: 10 (RVC).

¿Por qué insiste Dios en que le demos amor especial y atención especial a otros creyentes? ¿Por qué hemos de darles la prioridad de nuestro amor? Porque Dios quiere que Su familia sea conocida por su amor más que por cualquier otra cosa. Jesús dijo que el amor que nos tenemos unos por otros es nuestro mayor testimonio al mundo. “En esto conocerán todos que ustedes son mis discípulos, si se aman unos a otros” Juan 13: 35 (RVC).

En el cielo disfrutaremos de la familia de Dios para siempre, pero primero tenemos que hacer un trabajo duro aquí en la tierra para prepararnos para una eternidad en la que pasaremos amando. Dios nos está entrenando al darnos varias “responsabilidades de familia”, y la primera de estas es que practiquemos amarnos unos a otros. 

Dios quiere que usted esté regularmente en comunión íntima con otros creyentes para que pueda desarrollar su habilidad de amar. El amor no puede ser aprendido en el aislamiento. Usted tiene que estar alrededor de personas (aunque sean personas irritantes, imperfectas y frustrantes). Por medio de la comunión aprendemos tres verdades importantes.

El Mejor Uso De La Vida Es Amar 

El amor debería de ser su prioridad número uno, su primer objetivo y su mayor ambición. El amor no es una parte buena de su vida; es la parte más importante. La Biblia dice:  “Ustedes vayan en pos del amor” (1 Corintios 14: 1/RVC).

No es suficiente decir, “Una de las cosas que quiero ser en la vida es ser amoroso,” como si lo tuviera en una lista de las diez cosas que más quiere hacer. Las relaciones tienen que ser la prioridad de su vida por encima de todo. ¿Por qué? 

La vida sin amor es realmente vacía. A menudo actuamos como si las relaciones son algo que tenemos que hacer que quepan en nuestras agendas. Hablamos de encontrar tiempo para nuestros hijos o de apartar tiempo para las personas en nuestras vidas. Esto da la impresión que las relaciones son solamente una parte de nuestras vidas así como lo son muchas otras actividades. Pero Dios dice que la vida entera es acerca de las relaciones. “Y si repartiera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y entregara mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve” 1 Corintios 13: 3 (RVC).

Cuatro de los Diez Mandamientos son acerca de nuestra relación con Dios, mientras que los otros seis son acerca de nuestras relaciones con personas. ¡Pero todos los Diez Mandamientos son acerca de las relaciones! Más adelante, Jesús resumió lo que más le importa a Dios en dos declaraciones: amar a Dios y amar a las personas (Mateo 22: 37-40).  Después de aprender a amar a Dios (adoración), aprender a amar a otros es el segundo propósito de su vida.

Las relaciones son lo que más importa en la vida. Entonces, ¿por qué permitimos que las relaciones reciban lo que nos sobra? Cuando nuestras agendas se ponen muy llenas, comenzamos a relacionarnos superficialmente porque recortamos nuestra contribución de tiempo, energía y atención que es lo que tanto necesitan nuestras relaciones amorosas. Lo que es más importante para Dios es desplazado por lo que es urgente. 

La ocupación constante es un gran enemigo de las relaciones. El porqué de la vida es aprender a amar (a Dios y a otros). La vida menos el amor es igual a cero.

El amor continuará para siempre.  Otra razón por la que Dios nos dice que hagamos del amor nuestra prioridad número uno es porque es eterno: “Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor. Pero el más importante de todos es el amor” 1 Corintios 13: 13 (RVC).

El amor deja un legado. Cómo trató a otra gente es el impacto más duradero que puede dejar en la tierra. El amor es el secreto de una herencia duradera.

“Lo que importa no es lo que haces si no cuánto amor le pones a lo que haces”. Madre Teresa de Calcuta.

Cuando la vida en la tierra se está acabando, nadie se rodea de objetos. Lo que queremos a nuestro alrededor son personas: las personas que amamos y con las que tenemos una relación.

En nuestros momentos finales, todos nos damos cuenta que la vida consiste en las relaciones. Lo sabio es aprender esta verdad lo más pronto posible. No espere hasta que esté en su lecho de muerte para darse cuenta que no hay nada más importante.

Seremos evaluados por nuestro amor. Una de las maneras que Dios usa para medir la madurez espiritual es por medio de la calidad de sus relaciones. En el cielo, El examinará cómo trató a otras personas, particularmente a aquellos en necesidad (Mateo 25: 34-46).  “Y el Rey les responderá: «De cierto les digo que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos más pequeños, por mí lo hicieron»” Mateo 25: 40 (RVC).

Cuando pase a la eternidad, lo va a dejar todo. Lo único que se va a llevar es su carácter. La Biblia le llama “la fe que obra por el amor” (Gálatas 5: 6b/RVC).

Sabiendo esto, le sugiero que cuando se despierte cada mañana, se arrodille por su cama, o se siente sobre ella y ore esto: “Dios, ya sea que logre o no mis objetivos de este día, quiero asegurarme que pasaré tiempo amándote y amando a otros (porque de eso se trata la vida). No quiero desperdiciar este día.” ¿Por qué debería Dios de darle otro día más si lo va a desperdiciar?

La Mejor Expresión Del Amor Es El Tiempo

Cuanto más tiempo le da a algo, más revela la importancia y el valor que tiene para usted. Si quiere conocer las prioridades de una persona, sólo tiene que ver cómo usa su tiempo. 

El tiempo es su regalo más valioso porque sólo tiene una cantidad limitada. Cuando le da a alguien de su tiempo, le está dando una porción de tiempo que nunca podrá recuperar. Su tiempo es su vida. Por eso es que el mayor regalo que le puede dar a alguien es su tiempo.

No es suficiente sólo decir que las relaciones son importantes; tenemos que probarlo al invertir tiempo en ellas. Las palabras solas son vacías. Las relaciones toman tiempo y esfuerzo, y la mejor manera de mostrar el amor es “T-I-E-M-P-O”. “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad” 1 Juan 3: 18 (RVC).

La esencia del amor cuánto damos de nosotros mismos. El amor se concentra tan intensamente en el otro que se olvida de sí mismo en ese momento. Cuando da de su tiempo, está haciendo un sacrificio y el sacrificio es la esencia del amor. “Vivan en amor, como también Cristo nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros, como ofrenda y sacrificio a Dios, de aroma fragante” Efesios 5: 2 (RVC).

Puede dar sin amar pero no puede amar sin dar (“Porque de tal manera amó Dios al mundo…” Juan 3: 16a). Amar significa entregarse, poner a un lado mis preferencias, mi comodidad, mis metas, mi seguridad, mi dinero, mi energía o mi tiempo para el beneficio de otra persona.

El Mejor Tiempo De Amar Es Ahora

Algunas veces la postergación es una respuesta legítima a una actividad trivial. Pero debido a que el amor es lo que más importa, este toma la primera prioridad. La Biblia enfatiza esto repetidamente: “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe” Gálatas 6: 10 (RVC); “Aprovechen bien el tiempo, porque los días son malos” Efesios 5: 16 (RVC)“No te niegues a hacer los favores debidos, cuando en tu mano esté el hacerlos” Proverbios 3: 27 (RVC).

¿Por qué es ahora el mejor momento para expresar su amor? Porque no sabe por cuánto tiempo tendrá la oportunidad. Las circunstancias cambian. Las personas mueren. Los hijos crecen. No tiene ninguna garantía del mañana. Si quiere expresar su amor, tiene que hacerlo hoy.

Sabiendo que un día estará frente a Dios, aquí tiene algunas preguntas que necesita considerar: ¿cómo va a explicar esas veces que proyectos o cosas fueron más importantes para usted que las personas? ¿Con quién necesita empezar a pasar más tiempo? ¿Qué necesita recortar de su agenda para hacer esto posible? ¿Qué sacrificios necesita hacer?

El mejor uso de la vida es amar. La mejor expresión de amar es el tiempo. El mejor tiempo de amar es ahora.


Pensando En Mi Propósito.

Un Punto Para Reflexionar: La vida consiste en amar.

Versículo Para Recordar: “Porque toda la ley se cumple en esta sola palabra: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.»” Gálatas 5: 14 (RVC).

Pregunta Para Considerar: Francamente, ¿son las relaciones mi primera prioridad? ¿Cómo puedo asegurarme que así lo sean?


Sería de muchísima ayuda el que me ayuden a compartir estas entradas en sus redes o con un “rebloggear” para que muchas personas también puedan contestarse estas preguntas.

Chaz Chaz – Efraín Alvarado