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40 días: Jornada 25; Propósito 3.

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PROPOSITO # 3: USTED FUE CREADO PARA SER COMO CRISTO.

“Permanezcan arraigados en él y edificados sobre él; estén firmes en la fe, tal como fueron instruidos, y siempre dando gracias”. Colosenses 2: 7 (Biblia Latinoamericana 1995).

Día 25: Transformado Por Las Tribulaciones.

“Las dificultades que tenemos son pequeñas, y no van a durar siempre. Pero, gracias a ellas, Dios nos llenará de la gloria que dura para siempre: una gloria grande y maravillosa”. 2 Corintios 4: 17 (TLA).
El fuego del sufrimiento es lo que saca a relucir el oro de la santidad. Madame Guyon. 

Dios tiene un propósito detrás de cada problema. El usa las circunstancias para formar nuestro carácter. De hecho, El depende más de las circunstancias para hacernos como Jesús que de nuestra lectura de la Biblia. La razón es obvia: usted se enfrenta con las circunstancias veinticuatro horas al día.

Jesús nos advirtió que tendríamos problemas en el mundo (Juan 16: 33). Nadie es inmune al dolor o está totalmente aislado del sufrimiento, y nadie se pasa la vida sin problemas. Cada vez que resuelve un problema, otro está esperando para tomar su lugar. No todos los problemas son grandes, pero todos son importantes en el proceso de crecimiento que Dios tiene para usted. Pedro nos asegura que los problemas son algo normal cuando dice “No se extrañen o se sorprendan cuando pasen por las fuertes pruebas que los esperan, porque esto no es una cosa rara y anormal que les va a pasar” (1 Pedro 4: 12).

Dios usa los problemas para acercarlo a El. La Biblia dice “El Señor está cerca de los que tienen el corazón quebrantado; él rescata a aquellos que tienen el espíritu destrozado” (Salmo 34: 18). Sus experiencias más profundas y más íntimas de adoración probablemente ocurrirán en sus días más negros (cuando su corazón está quebrantado, cuando se siente abandonado, cuando ya no tiene opciones, cuando el dolor es grande) y se vuelve únicamente a Dios. Es durante el sufrimiento que aprendemos a orar nuestras oraciones más auténticas, más sentidas y más sinceras. Cuando sentimos dolor, no tenemos energía para oraciones superficiales. 

“Cuando la vida es color de rosa, puede que sea suficiente conocer acerca de Jesús, imitarle y citarle y hablar de El. Pero sólo en el sufrimiento conoceremos a Jesús”.
Joni Eareckson Tada.

En el sufrimiento aprendemos cosas acerca de Dios que no podemos aprender de otra manera. Dios pudo haber evitado que José fuera metido en la cárcel (Génesis 39: 20-22), El pudo haber evitado que Daniel fuera metido en la fosa de leones (Daniel 6: 16-23), El pudo haber evitado que Jeremías fuera tirado en un pozo lodoso (Jeremías 38: 6), El pudo haber evitado que Pablo naufragara tres veces (2 Corintios 11:25) y El pudo haber evitado que los tres jóvenes hebreos fueran lanzados en el horno de fuego (Daniel 3: 1-26)… ¡Pero no lo hizo! El dejó que estos problemas ocurrieran, y como resultado cada una de estas personas se hizo más íntima con Dios.

Los problemas nos forzan a poner los ojos en Dios y a depender de El en lugar de nosotros mismos. Pablo testificó sobre este beneficio: “Nos sentimos sentenciados a muerte y vimos qué débiles que éramos para escaparnos; pero eso fue bueno, porque entonces pusimos todo en las manos de Dios, el único que podía salvarnos” (2 Corintios 1: 9).  Nunca sabrá que Dios es todo lo que necesita hasta que Dios sea todo lo que le queda.

No importa cuál sea la causa, ninguno de sus problemas pudo haber ocurrido sin el permiso de Dios. Todo lo que le pasa a un hijo de Dios es filtrado por el Padre y su intención es usar eso para bien aún cuando Satanás y otros lo quieren para mal.

Porque Dios está soberanamente en control, los accidentes son sólo incidentes en el buen plan de Dios para usted. Debido a que cada día de su vida fue escrito en el calendario de Dios antes de que naciera (Salmo 139: 16), todo lo que le ocurre tiene importancia espiritual. ¡Todo! Romanos 8: 28-29 explica el por qué: “Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de los que lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos. Pues Dios conoció a los suyos de antemano y los eligió para que llegaran a ser como su Hijo, a fin de que su Hijo fuera el hijo mayor de muchos hermanos” (NTV).

Entendiendo Romanos 8: 28-29

Este es uno de los pasajes más citados fuera de contexto y más mal entendidos de la Biblia. Vivimos en un mundo caído. Sólo en el cielo es que todo se hace perfectamente de la manera que Dios quiere. Por eso es que se nos dice que oremos, “Hágase tu voluntad aquí en la tierra así como en el cielo” (Mateo 6: 10). Para entender Romanos 8: 28-29 en su totalidad tiene que considerarlo frase por frase:

  • Y sabemos“: en tiempos difíciles nuestra esperanza no está basada en el pensamiento positivo, en deseos ilusorios o en el optimismo natural. Es una certeza basada en dos verdades: que Dios está en control absoluto de nuestro universo y que nos ama.
  • que Dios hace“: existe un Gran Diseñador detrás de todo. La vida de usted no es el resultado de una casualidad, el destino o la suerte. Hay un plan maestro. La historia es Su historia. Dios es el que está haciendo que todo se mueva. Nosotros cometemos errores, pero El jamás lo hace. Dios no puede cometer un error, porque El es Dios. 
  • que todas las cosas“: el plan de Dios para nuestras vidas envuelve todo lo que le ocurre a usted (incluyendo sus errores, sus pecados y sus heridas). Incluye enfermedades, deudas, desastres, divorcio y la muerte de sus seres queridos. Dios puede sacar el bien del peor mal. El lo hizo en el Calvario. 
  • cooperen“: los eventos de su vida cooperan en el plan de Dios. No son actos aislados sino partes interdependientes del proceso de hacerlo como Cristo. Para hacer un pastel tiene que usar harina, sal, huevos crudos, azúcar y aceite. Si se comen individualmente, cada ingrediente es desagradable o amargo. Pero póngalos juntos en el horno y se hacen deliciosos. Si le da a Dios todas sus experiencias tristes y desagradables, El las mezclará armoniosamente para bien.
  • para el bien“: esto no dice que todo en la vida es bueno. La mayoría de lo que pasa en nuestro mundo es perverso y malo, pero Dios se especializa en sacar lo bueno de ello. En el árbol genealógico de Jesucristo (Mateo 1: 1-16) se encuentran cuatro mujeres en la lista: Tamar, Rahab, Rut y Betsabé. Tamar sedujo a su suegro para que saliera embarazada. Rahab era una prostituta. Rut no era ni siquiera judía y violó la ley al casarse con un judío. Betsabé cometió adulterio con David, lo cual resultó en el asesinato de su marido. Estas no son exactamente reputaciones inmaculadas, pero Dios sacó el bien del mal y Jesús vino del linaje de ellas. El propósito de Dios es mayor que nuestros problemas, que nuestro dolor e incluso que nuestro pasado
  • de los que lo aman y son llamados“: esta promesa es sólo para los hijos de Dios. No es para cualquiera. Todas las cosas trabajan para mal para aquellos que viven en oposición a Dios e insisten en hacer lo que quieren.
  • según el propósito que él tiene para ellos“: ¿cuál es ese propósito? “que llegaran a ser como su Hijo“. Todo lo que Dios permite que ocurra en su vida ¡es permitido con ese propósito! 

Desarrollando Un Carácter Semejante Al De Cristo

Somos como joyas, moldeadas por el martillo y el cincel de la adversidad. Si el martillo del joyero no es lo suficientemente fuerte para remover nuestras asperezas, Dios usará un mazo. Si somos muy tercos, Dios usará un martillo de aire para pavimento. El usará lo que sea necesario.

Cada problema es una oportunidad para formar su carácter y cuanto más difícil es el problema, mayor potencial tiene para desarrollar su músculo espiritual y su fibra moral. Pablo dijo: “Sabemos que estas tribulaciones producen paciencia. Y la paciencia produce carácter” (Romanos 5: 3-4). Lo que ocurre en su vida exteriormente no es tan importante como lo que ocurre interiormente en usted. Sus circunstancias son temporales pero su carácter durará para siempre. 

Muy a menudo la Biblia compara las pruebas con el fuego de un refinador de metales que quema las impurezas. Pedro dijo: “Estos problemas vienen para probar que la fe de ustedes es pura. Esta pureza de fe vale más que el oro” (1 Pedro 1: 7a). A un orfebre le preguntaron: “¿Cómo sabes cuando la plata está pura?” El replicó, “Cuando veo mi reflejo en ella”. Cuando ha sido refinado por las pruebas, la gente puede ver el reflejo de Jesús en usted. Santiago dijo: “Bajo presión, la vida de tu fe es forzada hacia fuera y muestra de qué está hecha” (Santiago 1: 3).

Ya que la intención de Dios es hacerlo como Jesús, El lo hará pasar por las mismas experiencias que pasó Jesús. Esto incluye la soledad, la tentación, el estrés, las críticas, el rechazo y muchos otros problemas. La Biblia dice que Jesús “aprendió obediencia mediante el sufrimiento” y “fue hecho perfecto mediante el sufrimiento” (Hebreos 5: 8-9). ¿Por qué Dios ha de eximirnos de lo que permitió que su propio Hijo experimentara? Pablo dijo: “Pasamos exactamente por lo mismo que atraviesa Cristo. Si pasamos por tiempos difíciles con él, entonces ¡ciertamente nosotros pasaremos por los buenos tiempos con él!” (Romanos 8: 17).

Respondiendo A Los Problemas Como Jesús Lo Haría

Los problemas no producen automáticamente lo que Dios quiere. Muchas personas escogen amargarse en lugar de mejorarse y nunca crecen. Tiene que responder de la manera que Jesús lo haría.

Recuerde que el plan de Dios es bueno. Dios sabe qué es lo mejor para usted y tiene sus mejores intereses en mente. Dios le dijo a Jeremías: “Los planes que tengo para ustedes son planes para prosperarlos y no para hacerles daño, planes para darles una esperanza y un futuro” (Jeremías 29: 11). José entendió esta verdad cuando le dijo a sus hermanos que lo habían vendido como esclavo: “Ustedes tenían intenciones de hacerme daño, pero Dios lo ordenó para bien” (Génesis 50: 20). Ezequías hizo eco del mismo sentimiento acerca de su enfermedad mortal: “Fue para mi propio bien que tuve tiempos difíciles” (Isaías 38: 17). Cuando Dios dice no a su petición de alivio, recuerde: “Dios está haciendo lo que es mejor para nosotros, entrenándonos para vivir lo santo mejor de Dios” (Hebreos 12: 10b).

Es vital que se mantenga concentrado en el plan de Dios, no en su dolor o su problema. Así fue como Jesús aguantó el padecimiento de la cruz y se nos insta a que sigamos su ejemplo: “Pongamos toda nuestra atención en Jesús, pues de él viene nuestra confianza, y es él quien hace que confiemos cada vez más y mejor. Jesús soportó la vergüenza de morir clavado en una cruz porque sabía que, después de tanto sufrimiento, sería muy feliz” Hebreos 12: 2a (TLA).

“Si miras al mundo, te afligirás. Si miras dentro de ti, te deprimirás. Pero si miras a Cristo, ¡reposarás!”
Corrie ten Boom.

Su enfoque determina sus sentimientos. El secreto de la perseverancia es recordar que su dolor es temporal pero su recompensa será eterna. Moisés aguantó una vida de problemas “porque él esperaba su recompensa más adelante” (Hebreos 11:26). Pablo aguantó tiempos difíciles de la misma manera. Él dijo: “Nuestros problemas en el presente son muy pequeños y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, estos producen para nosotros una gran gloria sin medida ¡qué durará para siempre!” (2 Corintios 4: 17).

No acepte la perspectiva del corto plazo. Manténgase concentrado en el resultado final: “Y como somos sus hijos, tenemos derecho a todo lo bueno que él ha preparado para nosotros. Todo eso lo compartiremos con Cristo. Y si de alguna manera sufrimos como él sufrió, seguramente también compartiremos con él la honra que recibirá. Estoy seguro de que los sufrimientos por los que ahora pasamos no son nada, si los comparamos con la gloriosa vida que Dios nos dará junto a él”  Romanos 8: 17-18 (TLA).

Regocíjese y dé gracias. La Biblia nos dice: “Den gracias en todas las circunstancias porque esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5: 18). ¿Cómo es posible hacer esto? Observe que Dios nos dice que demos gracias “en todas las circunstancias” no “por todas las circunstancias”. Dios no espera que se sienta agradecido por el mal, por el pecado, por el sufrimiento o por las dolorosas consecuencias de todas estas cosas el mundo. Dios quiere más bien que le dé gracias porque El usará sus problemas para llevar a cabo Sus propósitos. 

La Biblia dice: “Regocíjense siempre en el Señor” (Filipenses 4: 4). No dice, “Regocíjense en su dolor.” Eso es masoquismo. Usted debe de regocijarse en el Señor. No importa qué le está pasando, puede regocijarse en el amor de Dios, en Su cuidado, en Su sabiduría, en Su poder y en Su fidelidad. Jesús dijo: “Llénense de gozo en ese día, porque tienen una gran recompensa esperándoles en el cielo” (Lucas 6: 23).

También podemos regocijarnos al saber que Dios está pasando el dolor con nosotros. No servimos a un Dios distante y aislado que condescendientemente nos grita palabras de ánimo desde la seguridad de las gradas. Más bien El entra en nuestro sufrimiento. Jesús lo hizo en la Encarnación y su Espíritu lo hace ahora en nosotros. Dios nunca nos va a dejar solos.

Rehúse darse por vencido. Sea paciente y persistente. La Biblia dice: “Así, cuando su confianza en Dios sea puesta a prueba, ustedes aprenderán a soportar con más fuerza las dificultades. Por lo tanto, deben resistir la prueba hasta el final, para que sean mejores y puedan obedecer lo que se les ordene”  Santiago 1: 3-4 (TLA).

La formación del carácter es un proceso lento. Cuando tratamos de evitar o de escapar de las dificultades de la vida, le provocamos un alto al proceso, retardamos nuestro crecimiento y en realidad acabamos con una clase peor de dolor: el tipo de dolor inservible que acompaña la negación y el escape. Cuando comprende cabalmente las consecuencias eternas del desarrollo de su carácter, usted dirá menos oraciones de tipo “Consuélame” (“Ayúdame a sentirme mejor”) y dirá más oraciones de tipo “Confórmame” (“Usa esto para hacerme más semejante a ti”).

Si está enfrentando tribulaciones en este momento, no se pregunte, “¿Por qué yo?” Más bien pregunte, “¿Qué quieres que aprenda?” Después confíe en Dios y continúe haciendo lo correcto.No claudique, ¡crezca!. “Sean fuertes, y por ningún motivo dejen de confiar en él cuando estén sufriendo, para que así puedan hacer lo que Dios quiere y reciban lo que él les ha prometido” Hebreos 10: 36 (TLA).


Pensando En Mi Propósito.

Un Punto Para Reflexionar: Hay un propósito detrás de cada problema.

Versículo Para Recordar: “Sabemos que Dios va preparando todo para el bien de los que lo aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo con su plan” Romanos 8: 28 (TLA).

Pregunta Para Considerar: ¿Qué problema en mi vida me ha causado el mayor crecimiento?


Sería de muchísima ayuda el que me ayuden a compartir estas entradas en sus redes o con un “rebloggear” para que muchas personas también puedan contestarse estas preguntas.

Chaz Chaz – Efraín Alvarado

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40 días: Jornada 24, Propósito 3.

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PROPOSITO # 3: USTED FUE CREADO PARA SER COMO CRISTO.

“Permanezcan arraigados en él y edificados sobre él; estén firmes en la fe, tal como fueron instruidos, y siempre dando gracias”. Colosenses 2: 7 (Biblia Latinoamericana 1995).

Día 22: Transformado Por La Verdad.

“Pero Jesús le respondió: -En las Escrituras dice: ‘No sólo de pan vive el hombre; sino de toda palabra que Dios dice’ “. Mateo 4: 4 (Biblia La Palabra de Dios Para Todos).
“EAhora los encomiendo a Dios y al mensaje de su generoso amor. Ese mensaje puede darles las bendiciones que Dios le da a todo su pueblo santo”. Hechos 20: 32 (BPDT).

La verdad nos transforma. El crecimiento espiritual es el proceso de reemplazar las mentiras con la verdad. Jesús oró: “Santifícalos por medio de la verdad; tu palabra es la verdad” (Juan 17: 17). La revelación es necesaria para la santificación. El Espíritu de Dios usa la Palabra de Dios para hacernos como el Hijo de Dios. Para ser como Jesús, tenemos que llenar nuestras vidas con su Palabra. “Con las Escrituras, un siervo de Dios estará listo y completamente capacitado para toda buena obra” 2 Timoteo 3: 17 (BPDT).

La Palabra de Dios es diferente a cualquier otra palabra. Está viva (Hebreos 4: 12; Hechos 7: 38; 1 Pedro 1: 23; Juan 6: 63). Cuando Dios habla, las cosas cambian. Todo a su alrededor (toda la creación) existe porque “Dios dijo.” El sólo habló y todo empezó a existir. Sin la Palabra de Dios usted ni siquiera estaría vivo. “Dios nos dio nueva vida por medio del mensaje de la verdad para que seamos los hijos mayores de toda su creación” Santiago 1: 18 (BPDT).

La Biblia es mucho más que una guía doctrina; genera vida, crea fe, produce cambios, atemoriza al diablo, causa milagros, sana heridas, forma el carácter, transforma circunstancias, imparte gozo, vence la adversidad, derrota la tentación, infunde esperanza, da poder, limpia nuestras mentes, hace que cosas existan, ¡y garantiza su futuro para siempre! ¡No podemos vivir sin la Palabra de Dios! Nunca la descuide. Debería de considerarla tan esencial para su vida como el alimento. “Sigo su voluntad y no me aparto de ella. Atesoro dentro de mí su enseñanza” Job 23: 12 (BPDT).

La Palabra de Dios es la nutrición espiritual que tiene que tener para cumplir su propósito. La Biblia es llamada nuestra leche, nuestro pan, nuestra comida sólida y nuestro postre (1 Pedro 2: 2; Mateo 4: 4; 1 Corintios 3: 2; Salmo 119: 103). Este banquete de cuatro platos es el menú del Espíritu Santo para la vitalidad espiritual y el crecimiento. “Sean como bebés recién nacidos y busquen con ansias la leche espiritual pura. Así podrán crecer y ser salvos” 1 Pedro 2: 2 (BPDT).

Permaneciendo En La Palabra De Dios

En la actualidad existen más Biblias en imprenta que nunca, pero una Biblia en un librero no sirve de nada. Millones de creyentes padecen de anorexia espiritual, muriéndose de hambre debido a la malnutrición espiritual. Para ser un discípulo robusto de Jesús, alimentarse de la Palabra de Dios tiene que ser su primera prioridad. Jesús llamó esto “permanecer” (Juan 8: 31). En la vida diaria, permanecer en la Palabra de Dios incluye tres actividades:

Tengo que aceptar su autoridad. La Biblia tiene que convertirse en el estándar autoritativo de mi vida: el compás en el que confío que me dé dirección, el consejo que escucho para tomar decisiones sabias y el criterio fundamental que uso para evaluar todo. La Biblia tiene que tener siempre la primera y la última palabra en mi vida.

Muchos de nuestros problemas ocurren porque basamos nuestras decisiones en autoridades inciertas: la cultura (“todo mundo lo hace”), la tradición (“siempre lo hemos hecho así”), la razón (“parecía lógico”) o las emociones (“se sentía bien”). Todas estas autoridades han sido hechas defectuosas por la caída de Adán. Lo que necesitamos es un estándar perfecto que nunca nos lleve en la dirección equivocada. Únicamente la Palabra de Dios cumple este requisito. “Toda palabra de Dios es perfecta y él da seguridad a los que lo buscan” Proverbios 30: 5 (BPDT) (ver también 2 Timoteo 3: 16).

La decisión más importante que puede tomar hoy es resolver este asunto de cuál será la máxima autoridad para su vida. Decida que diga lo que diga la cultura, la tradición, la razón o las emociones, usted hará de la Biblia su autoridad final. Determine que lo primero que va a preguntarse cuando tome decisiones es “¿Qué es lo que la Biblia dice?” Resuelva que cuando Dios dice que haga algo, usted confiará en la Palabra de Dios y lo hará, ya sea que no tenga sentido o no sienta ganas de hacerlo. “Sin embargo, yo sí confieso lo siguiente: adoro al Dios de nuestros antepasados. Soy un seguidor del Camino de Jesús, al que ellos llaman una secta. Creo en todo lo que la ley enseña y en todo lo que está escrito en los libros de los profetas” Hechos 24: 14 (BPDT).

Tengo que asimilar su verdad. No es suficiente sólo creer en la Biblia; tengo que llenar mi mente de ella para que el Espíritu Santo pueda transformarme con la verdad. Hay cinco maneras de hacer esto: puede recibirla, leerla, investigarla, recordarla y reflexionar en ella. 

Primero, recibe la Palabra de Dios cuando la escucha y la acepta con una actitud abierta y receptiva. La parábola del sembrador ilustra cómo nuestra receptividad determina si la Palabra de Dios echará raíz en nuestras vidas y si producirá fruto o no. Jesús identificó tres actitudes no receptivas: la mente cerrada (el suelo duro), la mente superficial (el suelo pedregoso) y la mente distraída (el suelo con hierbas); y después dijo “Consideren cuidadosamente cómo escuchan” (Lucas 8: 18).

Cada vez que sienta que no está aprendiendo nada de un sermón o de un maestro de la Biblia, debería de examinar su actitud, especialmente busque por el orgullo, porque Dios puede hablar aún mediante el maestro más aburrido cuando usted es humilde y receptivo. “Por eso, hay que ser humildes. Dejen toda esa mala conducta y todo lo malo que hacen, y acepten con humildad el mensaje que Dios ha puesto en cada uno de ustedes. Ese mensaje tiene el poder de salvarlos” Santiago 1: 21 (BPDT).

Segundo, lea la Biblia (la Palabra de Dios). No podemos ver televisión por tres horas y después leer la Biblia por tres minutos y esperar que crezcamos. Muchos de los que dicen creer en la Biblia “de cubierta a cubierta” jamás la han leído de cubierta a cubierta. Pero si lee la Biblia por tan sólo quince minutos al día, se la leerá toda en un año. Si deja de ver un programa de televisión de treinta minutos diariamente y en cambio lee su Biblia, se la leerá toda dos veces al año.

La lectura diaria de la Biblia lo mantendrá al alcance de la voz de Dios. Es por esto que Dios instruyó a los reyes de Israel que siempre tuvieran cerca una copia de su Palabra (Deuteronomio 17: 19). Pero no sólo mantenga la Palabra cerca de usted ¡léala constantemente! Una simple herramienta muy útil para esto es tener un plan de lectura diaria de la Biblia. Lo prevendrá de andar leyendo la Biblia por todos lados arbitrariamente y de pasar por alto partes de ella. 

Tercero, investigar, o estudiar la Biblia es otra forma práctica de permanecer en la Palabra. La diferencia entre leer y estudiar la Biblia es que envuelve dos actividades adicionales: hacerle preguntas al texto y escribir sus descubrimientos. No ha estudiado realmente la Biblia si no ha escrito sus pensamientos en papel o en la computadora. 

El secreto de un buen estudio de la Biblia es simplemente aprender a hacer las preguntas correctas. Descubrirá mucho más si se detiene y hace preguntas tan simples como ¿Quién? ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? y ¿Cómo?. “…La enseñanza que Dios da es perfecta y libera a la gente. Pero uno tiene que fijarse bien en ella y ponerla en práctica, en lugar de ser un oyente olvidadizo. Afortunado el que así lo hace” Santiago 1: 25 (BPDT).

La cuarta manera de permanecer en la Palabra de Dios es recordándola. Su capacidad de recordar es un don de Dios. Quizá piense que tiene mala memoria, pero la verdad es que tiene millones de ideas, verdades, hechos y números memorizados. Usted recuerda lo que es importante para usted. Si la Palabra de Dios es importante, se tomará tiempo para recordarla.

Existen enormes beneficios de memorizarse versículos de la Biblia. Le ayudará a resistir la tentación, a tomar decisiones sabias, a reducir su estrés, a aumentar su confianza en sí mismo, a ofrecer buenos consejos y a compartir su fe con otros (Salmo 119: 11; 119: 105; 119: 49-50; Jeremías 15: 16; Proverbios 22: 18; 1 Pedro 3: 15)Su memoria es como un músculo. Cuanto más la use, más fuerte se le pone y memorizarse las Escrituras se le hará más fácil.

Puede memorizarse las Escrituras en cualquier parte: mientras trabaja o hace ejercicios o maneja o espera o antes de irse a la cama. Las tres claves para memorizarse las Escrituras son ¡repase, repase, repase!. “Permitan que el mensaje de Cristo viva plenamente entre ustedes. Enséñense y aconséjense unos a otros con toda la sabiduría que Dios les da. Canten salmos y canciones espirituales con el corazón lleno de agradecimiento a Dios.” Colosenses 3: 16 (BDPT).

La quinta manera de permanecer en la Palabra de Dios es reflexionar en ella, lo cual la Biblia llama “meditación”.  La verdadera meditación es pensar concentradamente. Requiere un gran esfuerzo. Lo que hace es que usted selecciona un versículo y reflexiona en él repetidamente. 

Si sabe cómo preocuparse, ya sabe cómo meditar. La preocupación es pensar concentradamente en algo negativo. La meditación es hacer la misma cosa, sólo que su enfoque es en la Palabra de Dios en vez de su problema.

Ningún otro hábito puede hacer más para transformar su vida y hacerlo más como Jesús que la reflexión diaria en las Escrituras. A medida que nos tomamos el tiempo para contemplar la verdad de Dios, reflexionando seriamente en el ejemplo de Cristo, somos “transformados a su imagen, cada vez con mayor gloria” (2 Corintios 3: 18).

Si lee todas las veces que en la Biblia Dios habla acerca de la meditación, se quedará sorprendido de los beneficios que El ha prometido a aquellos que se toman el tiempo para reflexionar en su Palabra durante el día. Una de las razones por las que Dios llamó a David “un hombre conforme a mi corazón” (Hechos 13: 22) fue porque David amaba reflexionar en la Palabra de Dios. La reflexión seria en la Palabra de Dios es una clave para recibir respuestas de oración y el secreto de una vida exitosa (Salmo 119: 97; 1: 2-3; Juan 15: 7; Josué 1: 8).

Tengo que aplicar sus principios. Recibir, leer, investigar, recordar y reflexionar en la Palabra no nos sirven de nada si fallamos en ponerla en práctica. Tenemos que convertirnos en “hacedores de la palabra” (Santiago 1: 22). De todos, este es el paso más difícil, porque Satanás lo pelea muy intensamente. A él no le importa que vaya a estudios bíblicos con tal de que no haga nada con lo que aprende. 

Sin la implementación, todos sus estudios bíblicos no sirven de nada. “Por lo tanto, quien oiga mis enseñanzas y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que construyó su casa sobre roca” Mateo 7: 24 (BPDT). “Si saben esto y lo ponen en práctica, serán afortunados” Juan 13: 17 (BPDT).

Otra razón por la que evitamos la aplicación personal es porque puede ser difícil e incluso dolorosa. La Palabra de Dios expone nuestros motivos, señala nuestras faltas, reprocha nuestro pecado y espera que cambiemos. Es la naturaleza humana resistir el cambio, y por eso, aplicar la Palabra de Dios es un trabajo duro. Por esta razón es muy importante que discuta sus aplicaciones personales con otras personas. Otras personas le ayudarán a descubrir verdades que no ve y le ayudarán a aplicar la verdad de Dios en maneras prácticas.

mejor manera de convertirse en un “hacedor de la Palabra” es la de escribir siempre un paso de acción como resultado de su lectura o de su estudio o de su reflexión en la Palabra de Dios. Desarrolle el hábito de escribir exactamente lo que tiene intenciones de hacer. Este paso de acción deberá de ser personal (lo envuelve a usted), práctico (algo que usted puede hacer) y comprobable (con una fecha límite para hacerlo). Cada aplicación tendrá que ver ya sea con su relación con Dios, su relación con otros o con su carácter personal.

¿Qué es lo que Dios ya le ha dicho que haga, por medio de su Palabra, que todavía no ha empezado a hacer? Después escriba unas cuantas frases sobre acciones que le ayudarán a poner en práctica lo que sabe. Podría pedirle a un amigo que lo haga responsable de esto.

“La Biblia no fue dada para aumentar nuestro conocimiento sino para cambiar nuestras vidas.”
D.L. Moody.

Pensando En Mi Propósito.

Un Punto Para Reflexionar: La verdad me transforma.

Versículo Para Recordar: “…Si ustedes siguen obedeciendo mi enseñanza, serán verdaderamente mis seguidores. Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres…” Juan 8: 31b-32 (BPDT).

Pregunta Para Considerar: ¿Qué es lo que Dios ya me ha dicho por medio de su Palabra que todavía no he empezado a hacer?


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Chaz Chaz – Efraín Alvarado