¡El más difícil!


Este es uno de los versículos de la Biblia que más cuesta cumplir “a nuestros enemigos… amarlos y bendecirlos”

Realmente en que cabeza cabe hacer semejante cosa cuando mi enemigo me odia… mi enemigo habla a mis espalda cobardemente o mi enemigo siempre pero siempre piensa en mí solo para hacerme daño y, a pesar de ello Dios me dice “ámalo y bendícelo”.

Ahora, si me pongo a pensar bien; yo también fui enemigo de Dios y Él me amó y me bendijo también. Tú no sabes que va a hacer Dios con ellos si se llegasen a arrepentir, y tampoco sabes que hará con ellos si no se arrepienten.

Por que Dios ha de pensar que ha de ser terrible caer en la sentencia de Dios cuando el dictamen de castigo eterno está dado por qué es irrevocable o peor aún, que el dictamen de nuestros enemigos caiga sobre nosotros.


Autor: Fabricio Alvarenga.

Chaz Chaz – Efrain Alvarado

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