La presencia de Dios vence el miedo

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En 2004, Lauryn Williams viajó a Atenas, Grecia para representar a los Estados Unidos en atletismo. Ella compitió en cuatro Juegos Olímpicos durante sus 10 años de carrera, y se convirtió en la primera mujer americana en obtener medallas tanto en las Olimpíadas de verano y de invierno.

Durante su primera competencia en Atenas, los 100 metros, ocho miembros de su familia la apoyaban desde las gradas, incluyendo su padre, su mayor fan.

Antes de cada competencia, él le decía lo mismo: «No importa lo que pasa allí afuera. Te amo». Esas palabras le brindaban calma al acercarse a la línea, respirar hondo y correr la carrera. Habiendo ganado la plateada, subió al podio orgullosa, representando a su país y a su familia.

Al día siguiente, el padre de Lauryn fue hospitalizado con leucemia. Los médicos no sabían si viviría. «¿Por qué, Dios,» Lauryn oró, «¿Me traerías hasta aquí para dejar que mi papá muera en Grecia?»

En medio de su dolor y miedo, Lauryn tenía que depender del Señor para prepararse para su próximo evento, la posta de 4 x 100. «No te preocupes por mí. Voy a estar bien», le dijo su padre. «Corre con todo tu corazón».

Ella pasó el resto de la semana orando fervientemente por su padre mientras trataba de no pensar en su salud mientras se preparaba. «Fue definitivamente difícil luchar esta batalla», dice.

Con su padre hospitalizado durante una de las semanas más importantes de su vida, Lauryn tuvo que confiar en Dios para darle la fuerza necesaria para concentrarse en la preparación para su próxima carrera. Dios nos puede dar exactamente lo que necesitamos cuando nos enfrentamos a situaciones inesperadas.

Pregunta: ¿Qué obstáculos te enfrentas esta semana que no anticipabas? ¿Cómo puedes confiar en Dios para las fuerzas que necesitas? ¿Confiarás en su presencia en lugar de ceder al miedo?

Oración: Padre celestial, Tú ves las dificultades frente a mí. Ayúdame confiar en ti en medio de ellas. Guarda mi corazón con tu paz porque tú estás conmigo.

Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse.

“Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada. Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla”. Santiago 1:2‭-‬5 NTV.


Autor: Morena Villalobos.

Chaz Chaz – Efrain Alvarado.